Bo Xilai y su esposa, Gu Kailai. (Reuters)
Bo Xilai y su esposa, Gu Kailai. (Reuters)

PEKÍN (EFE).– La renovación de la cúpula en China y la lucha por el poder que se atisba en el país asiático han adquirido tintes de novela negra tras la purga de uno de los aspirantes al liderazgo, Bo Xilai, y la detención de su esposa como sospechosa del homicidio de un empresario británico.

El Comité Central del Partido Comunista chino (PCCh) anunció la suspensión de Bo "por estar envuelto en serias violaciones de disciplina". En tanto, su esposa, Gu Kailai, y su asistente doméstica fueron detenidas por ser "altamente sospechosas" del homicidio de Neil Heywood, ocurrido en noviembre último.

Aunque, inicialmente, la Policía dijo que esa muerte se debía a un "posible exceso de alcohol", la expulsión de Xilai del PCCh y la acusación de su mujer despiertan sospechas.