Foto: César Fajardo.
Foto: César Fajardo.

Alfonso Brazzini,EmpresarioAutor: Gonzalo Pajares.gpajares@peru21.com

Está vinculado con la minería –integra el directorio de varias compañías mineras– y con la industria pesquera. Su especialidad son las finanzas y encabeza el grupo empresarial que ha fundado los hoteles Marriott de Lima y Cusco. Nos referimos a Alfonso Brazzini.

¿Alguna vez quiso dedicarse a otra cosa que no fuesen los negocios?No. Siempre tuve muy clara mi vocación. A los 10 años ya sabía que iba a ser empresario.

¿Qué le atraía de este mundo?Mi abuelo fue banquero; mi padre, ingeniero de minas, pero a mí me atraía más el mundo de mi abuelo, aunque he sabido combinar ambos terrenos. También dediqué gran parte de mi vida al aspecto financiero en minas.

¿Cómo era la ética de trabajo de sus abuelos, de sus padres?Eran muy responsables, muy trabajadores, perfeccionistas, metódicos, ordenados. Por eso, ser como ellos no me costó nada, su espíritu estaba en mi sangre.

Y con su familia empezó a trabajar…Mis primeros trabajos no fueron en empresas familiares, recién he trabajado en familia en las empresas que me tocó fundar. Empecé en Nueva York, en la Cerro de Pasco Corporation. Trabajé allí hasta que, en 1974, la expropiaron. Luego tuve un breve paso por el Banco Minero, donde fui gerente, pero, como era estatal, no aguanté ni diez meses (ríe). No se podía trabajar con los militares. Luego pasé a Minas Buenaventura, donde sí trabajé con mucho gusto.

Trabajó allí con Alberto Benavides de la Quintana, su socio. ¿Él es un gran hombre?Lo es. Aprendí mucho de él. Por ejemplo, que no todo es negocios, que hay que saber ir más allá. Uno no crea empresa para ganar dinero, sino para crear bienestar.

¿Los mineros piensan en el país o en sus beneficios cuando firman un contrato de explotación?En el país, indudablemente. Hoy se habla mucho de inclusión social, y yo siento que en el Perú nadie ha hecho tanta inclusión social como la minería, pues esta actividad ha desarrollado regiones del país donde sin ella no habría nada. Hoy solo se ve la extracción del mineral, pero en el ínterin se creaban escuelas, hospitales, etcétera.

¿Por qué muchos sentimos que no es así?Porque la industria extractiva no se preocupó nunca en 'venderse'. Daba por hecho que, como actuaba, era la forma natural de comportarse. No se podía hacer minería sin darles casa a los trabajadores, sin construir escuelas para sus hijos, sin abrir hospitales para curar a sus enfermos.

Uno ve a la minería como un enclave: se explota, se acaba el mineral, las empresas se van y el pueblo cae en el abandono y en el olvido, como pasó en Potosí…Potosí fue en un tiempo anterior. Hoy se hace una nueva minería. Yo nunca he estado desvinculado de la minería, siempre he trabajado con Buenaventura, hasta que en 1990 fundé el Banco Interandino, una época donde todo el mundo se iba por la expropiación de la banca que hizo Alan García. Fue una locura pero, como estaban tan mal las cosas, el banco lo compramos muy barato, casi al precio del edificio (ríe).

¿Abrir un Marriott en Lima y en Cusco es una decisión financiera o tiene que ver con sus gustos como viajero?Fue una decisión lógica en esta etapa de mi vida. Vendí mi banco, no quise ser rentista. Pero, como ya era un hombre grande, tampoco quería arriesgar mucho. Por eso me metí en la industria hotelera, cuya máxima acerca de su éxito es 'ubicación, ubicación y ubicación'. El lugar que tenemos en Miraflores nadie nos lo va a quitar, al igual que el espacio que ahora ocupamos hoy en Cusco.

¿Qué siente hoy al ver el Marriott de Cusco?Impresiona y me da la satisfacción de 'misión' cumplida. Igual, para que funcione un negocio hay que hacer las cosas bien… y eso hicimos en el Marriott Cusco, donde hemos implementado dos salas con los objetos que encontramos en su construcción. Recuperamos verdaderas maravillas, créame.

¿Este es el mejor Perú que ha visto y vivido?Sí. Pertenezco a la generación que empezó a trabajar con Velasco en el poder. Esos años, en lugar de tener una administración creativa de nuestros negocios, teníamos una administración defensiva por lo absurdo de las medidas del Gobierno. Hoy, sin embargo, estamos cada vez mejor en los ratings.

Durante varios años fue profesor de la U. del Pacífico…Enseñar me encantaba. Fui profesor principal de Finanzas durante 22 años, pero tuve que renunciar a esa tarea por mis otras obligaciones. He sido profesor de varios ministros, y no enseñaba para jalar, sino para que los alumnos aprendieran (risas).

AUTOFICHA

- Mi familia paterna es de Italia; la materna, de España. Llegaron en el siglo XIX, eran comerciantes. Por ello, mi vocación por los negocios me viene de familia.

- Estudié en la Inmaculada, con los jesuitas. Hice mi pregrado en la Universidad del Pacífico, y mi master en Finanzas lo hice en EE.UU.

- Mis primeros trabajos no fueron en empresas familiares, recién trabajé en familia en las empresas que fundé. Primero es mi familia; luego, las empresas.