Íntimos no jugaron un buen partido y fallaron demasido en defensa. (USI)
Íntimos no jugaron un buen partido y fallaron demasido en defensa. (USI)

En Alianza no hay agua y la sed de triunfos hace arder la garganta. No hay luz, y el camino al menos a una sonrisa, es negro. Quizás por eso (y no por los desempleados de San Martín) se arrodillaron los íntimos en la cancha. Para pedir un milagro, pero nada. Dios miraba hacia otro lado y Real Garcilaso les ganó 2-1.

Si ya el equipo estaba parchado (sin Montaño por deudas y Charquero, Ibañez, Carmona y Rabanal por temas dirigenciales) su sistema táctico fue casi una vergüenza. Porque le debe dar bronca al hincha aliancista ver que su equipo insiste con el maldito sistema 4-5-1. Ese que instauró Costas, mantuvo Arrué y hoy profesa José Soto.

En el Cusco, aparecieron otra vez los 'aleros' Arroé y Bazán, en tanto el 'Pato' Quinteros, con sus 34 años a cuestas, se situó como conductor para abastecer al único punta, Jose Carlos Fernández. Para peor, el equipo fue una puerta abierta en defensa, con Donayre regalando la banda derecha y Ascues con Villamarín haciendo de todo menos marcar a los rivales. Por eso el local no demoró más que nueve minutos para ponerse arriba. La tomó 'Lalo' Uribe y la puso en la cabeza de Ramón Rodríguez que de 'palomita' anotó para luego celebrar bailando un huayno.

Alianza intentó avanzar pero los carrileros de Garcilaso (Herrera y Chávez) les ganaron las espaldas a la volante íntima y con eso el riesgo siempre pintó de celeste. Sobre los 12' Libman hizo la de siempre (dar rebote) y se la perdió Rodríguez. Pero Alianza aprovechó a los 25' su única llegada del primer tiempo. 'Zlatan' Fernández ridiculizó a Fernando Alloco y batió de derecha al 'Pipa' Carranza. Luego Herrera casi desnivela (33') y el final del primer tiempo llegó con un empate casi inesperado.

DESDE EL CAMARÍNSalieron los equipos al campo, pitó el juez, se tocó la pelota y de pronto esta ya estaba dentro del arco de Libman. ¿Que sucedió?. Ramón Rodríguez le ganó a Donayre, pivoteó el balón y Andy Pando de zurda solo la tuvo que empujar. ¿Y Villamarin y Libman? Seguramente durmiendo. Mejoraron los aliancistas con el ingreso de Paolo Hurtado por un instrascendente Arroé y el 'caballito' perdió un mano a mano a los 60'. Garcilaso apeló a los contragolpes pero esta vez no acertó. Corrales con un disparo al poste (65') y Curiel de zurda (90') pudieron hacer el milagro de empatar un partido donde Alianza hizo todo menos fútbol. Pero no se dio.

Ahora, el martes se viene Vasco en la Libertadores y si Alianza sigue asi, no solo se arrodillarán sus jugadores, sino también sus hinchas. Ojalá Dios esta vez sí los mire.