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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

Uno de los más grandes sacrificios de la maternidad es la falta de sueño. El agotamiento que genera el despertarse cada 2 o 3 horas durante la noche puede hacernos perder la razón, sobre todo si esta etapa se prolonga. Es ahí cuando recurrimos a lecturas sobre diversos métodos para hacer dormir a los bebés, que prometen todo lo que tan desesperadamente deseamos: que duerma toda la noche. Mi experiencia como madre, tía y psicóloga especializada en temas de crianza me evidencia que no existe ninguna fórmula mágica para lograr el sueño anticipadamente. Adelantarse al desarrollo normal del sueño (antes de los 8 meses) e imponerles un método para dormir es forzarlos a hacer algo para lo que no están preparados neurológicamente. Quizás la formula es no tener expectativas falsas y saber que los bebés no van a dormir plácidamente hasta por lo menos el año de edad. Y mientras esto sucede, ir sintiendo a tu bebé, acompañarlo si lo necesita o ayudarlo a dormir solo si ya lo sientes preparado. El método es personal, cada mamá debe encontrarlo.