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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Nuestro querido amigo, el Dr. Élmer Huerta, publicó en El Comercio una información que liberará a muchos varones de la pesadilla de afrontar el dedo del urólogo: "El Grupo de Trabajo de Medicina Preventiva de EE.UU. anunció que la recomendación de que los hombres se hagan rutinariamente el chequeo del cáncer de la próstata no va más". Motivo: "El grupo de trabajo ha concluido que los perjuicios producidos por el tratamiento del cáncer son mucho mayores que los beneficios obtenidos por encontrarlo temprano". Diversos estudios en Europa y en EE.UU. confirman esta afirmación.

He pensado mucho en el tema, y ahora puedo confesar que una sola vez en mi vida experimenté digitalmente a mi urólogo, aunque todos los años incluí en mi análisis de sangre el Antígeno Prostático Específico.

El doctor Huerta cuenta que, en su mayoría, el cáncer de próstata es un cáncer indolente, de crecimiento lento y que no causa complicaciones. Se dice que quien lo padece se muere CON el cáncer y no A CAUSA de este. En un grupo minoritario, ese cáncer es más agresivo y letal, pero la ciencia aún no ha encontrado la manera de diferenciar ambos tipos y a los dos los trata por igual. Ese tratamiento afecta la calidad de vida del paciente y termina perjudicando a "hombres que habrían vivido felices y contentos si no se les hubiera hecho la prueba". La Asociación de Urólogos de EE.UU. ha protestado y repudiado esas recomendaciones por irresponsables. No obstante, Huerta insiste y nos recuerda que, si usted había decidido dar el mal paso y aceptar el dedo, este, otrora temido, es hoy solo un fantasma del pasado.