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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

¿La puntería de sus examigos de la izquierda radical cambió de objetivo o aumentó los blancos? Pasaron del premier Valdés a alguien mucho más poderoso, Nadine. La excongresista de Gana Perú Rosa Mavila, antes admiradora de las capacidades de la cofundadora del partido nacionalista, criticó que el principal soporte de Valdés fuera la primera dama. Lo que no les conviene reconocer es que, para Humala, su esposa es la influencia más certera, pero la decisión de mantener o no a su equipo es enteramente suya. ¿O es que lo consideran un 'tonto útil'? Queda permanentemente en evidencia que sus examigos tratan de recuperar terreno y poder, y 'maquinan' fórmulas para lograrlo.

Es verdad que el Gobierno, sin perder de vista las inversiones, debe captar oxígeno poniéndoles mayor énfasis a los programas sociales que humanicen su estilo.

Es cierto, asimismo, que pese a la intolerancia de los dirigentes en Cajamarca y Espinar, deben seguir esforzándose por no cerrar las puertas del diálogo para recuperar la confianza de sus poblaciones. Creemos que la decisión del Poder Judicial, de cambiar la orden de detención por comparecencia al alcalde Mollohuanca, les quita la excusa a los pobladores de Espinar de no tener interlocutores válidos para analizar las genuinas preocupaciones.

Pero, por otro lado, también es verdad que el Gobierno debe ser más oportuno y proactivo para comunicar. Estar 'interpretando' al primer ministro es absurdo. Necesitan, además, a otro presidente del Congreso que, en lugar de confundir y abrirse todos los frentes (la última, del 'chuponeo' a Galarreta, ha sido vergonzosa), le sirva al Ejecutivo de enlace con todas las fuerzas políticas.

En otras palabras, requieren hacer política, pero de la fina, abriendo la cancha y comunicando con oportunidad, no por reacción sino 'viéndola'. Ya es tiempo.