notitle
notitle

Alonso Segura,Al.Mercadoasegura@peru21.com

El BCR, sin embargo, ni siquiera tiene su directorio completo. La semana pasada, Beatriz Boza, tras casi un año de esperar el nombramiento de su reemplazante, por parte del Congreso, presentó su renuncia. Con ello, ya ni siquiera hablamos de un directorio con algunos miembros sin mandato claro, sino de uno que ahora está incompleto. Es incierto lo que podría ocurrir en el mundo en los próximos meses, pero no hay que estar en el extremo de los pesimistas para reconocer que dentro de las posibilidades, se plantean escenarios de un deterioro aún mayor de la situación externa, que impacte de manera más significativa a la economía peruana. Ello requiere de un BCR plenamente operativo a nivel de su máxima instancia de decisión. Más aún, esta novela política en torno a la designación de sus nuevos directores es un recordatorio de la necesidad de aprobar la reforma presentada por el propio BCR para el nombramiento escalonado de miembros, que lograría aislarlo del ciclo político.