notitle
notitle

Carlos Basombrío,Opina.21cbasombrio@peru21.com

En cambio, dándonos la razón a los que sostuvimos que con un operativo bien preparado la Policía sí podía, el del sábado logró plenamente sus objetivos.

Ahora bien, qué inauditas y desleales con su gente fueron las declaraciones hechas ayer por parte del director de la PNP, Raúl Salazar, al sostener que lo ocurrido el jueves falló porque estuvo a cargo solo de la VII Región Policial y que, el sábado, ya bajo su comando, todo se enmendó.

Como si el jueves se pudiese haber actuado sin su autorización. Sabían del operativo el ministro, el premier y el presidente: ¿y él no supervisó el Plan de Operaciones?, ¿puede haber sido tan irresponsable?

Vayamos a la política. Mientras el principal responsable político, el ministro del Interior, miraba al techo, Villarán asumió el viernes la suya. Algo así como: "yo no manejo lo policial, pero yo pedí el apoyo".

Al arriesgarse en un momento donde otros actuaban como el avestruz, tiene ahora autoridad moral para reivindicar políticamente como suyos los resultados del sábado.

La alcaldesa tuvo el coraje de imponer la ley. ¿La revocamos? Intentarlo es un derecho, pero interesa saber a quiénes entusiasma. Sin duda a los que contrataron delincuentes en La Parada.

Obviamente, a Rau Rau, líder del sector de transportistas que se oponen al ordenamiento. Además, los promotores directos no están precisamente entre los ciudadanos más respetables de la capital.

La alcaldesa Villarán debe enfrentar la revocatoria mostrando que es capaz de lidiar con toros bravos. Así, el reordenamiento del transporte debe ir a toda máquina. Si lo hace, se queda.