AVANCE. Científicos brasileños esperan confirmar su hallazgo. (USI)
AVANCE. Científicos brasileños esperan confirmar su hallazgo. (USI)

RÍO DE JANEIRO (DPA).– Científicos brasileños descubrieron una proteína que protege las neuronas contra el avance del mal de Alzheimer, con potencial para convertirse, en el futuro, en un tratamiento contra dicha enfermedad.

"Hemos identificado una acción beneficiosa que puede llegar a convertirse en un tratamiento", afirmó el científico Pedro Hirata, uno de los autores del estudio publicado en la revista Journal of Neurochemistry.

¿CÓMO ACTÚA?Según el informe, la proteína STI1 conecta las neuronas a otras sustancias en su superficie, entre ellas la proteína prión, que actúa como receptora de sustancias del ambiente externo. Además, desempeña un papel importante en la formación de la memoria.

Hirata dijo que existe la posibilidad de utilizar la STI1 para "blindar" las neuronas y, así, evitar que toxinas afecten el sistema nervioso y proteger la memoria, que es la más afectada por el mal de Alzheimer.

"Esperamos obtener estos dos efectos con la proteína STI1", expresó el científico.

NUEVOS ESTUDIOSPor otro lado, dos estudios realizados en Estados Unidos y en Francia mostraron nuevas evidencias de un vínculo entre la cantidad de sueño y el riesgo de padecer Alzheimer.

La investigación –efectuada en el hospital Brigham y de Mujeres, en Boston– analizó a 15 mil personas de más de 70 años. Los resultados arrojaron que quienes dormían 5 horas o menos y los que dormían 9 horas o más cada día tenían un promedio de funciones cognitivas más bajo que aquellos que dormían 7 horas al día.

En tanto, la investigación desarrollada en Francia analizó los datos de 5 mil individuos de más de 65 años, y encontró que el 63.5% de los participantes que informó tener dificultades para mantener el sueño no mostró riesgos de deterioro cognitivo.

SABÍA QUE

- El mal de Alzheimer, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales, es propiciado por la muerte de neuronas.

- Unas 30 millones de personas padecen la enfermedad, sobre todo adultos mayores.