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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Todos los candidatos, cuando son elegidos, hacen exactamente lo contrario.

Esto último está ocurriendo con este gobierno. Hemos tenido, entre los casos más sonados, la salida de los consejeros comerciales de diversas embajadas, la designación de ex congresistas como Nancy Obregón en cargos supuestamente técnicos y, ahora, Essalud, donde viene ocurriendo un innegable copamiento partidario.

Incluso, lo más paradójico de este caso es que quien estuvo durante años presidiendo el sindicato –exigiendo y logrando, en ese entonces, que las plazas de los médicos solo se cubrieran luego de un concurso público de méritos– ahora que dirige la institución, las está llenando a dedo entre sus allegados. Más aún, los beneficiados son quienes lo acompañaron en las directivas de los agremiados y que son sus correligionarios.

Por otro lado, en este gobierno no se ha tomado medida alguna que apunte a profesionalizar el Estado. Más bien, en lo poco que se había avanzado, se ha retrocedido o se ha quedado estancado. Por ejemplo, Servir, institución que en su momento criticamos por presentar un programa poco ambicioso y timorato, ahora no tiene ni siquiera a alguien a cargo. Peor aún, la única propuesta laboral estatal que se ha presentado es el ingreso a planilla de miles de trabajadores CAS con lo cual aumentaría la burocracia y pondría en riesgo la solvencia fiscal.

En realidad, cuando uno ve los últimos 20 años, tenemos una economía que se ha modernizado, pero un Estado que no ha cambiado, pues lo único que ha hecho es haber engordado. Todas las malas prácticas e ineficiencias que son generadas por la precariedad en la administración pública, dada la obstinación de darles empleo a los partidarios, las pagamos todos los peruanos.