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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Una declaración del propio presidente estadounidense, en un tema puntual, deja en ridículo la afirmación de Santos. Dijo Obama respecto a la despenalización de la droga que "aceptaba la discusión, pero que no avanzaría un paso en ese sentido".

Si esa es la postura 'a priori' del gigante norteño, ¿qué valor tiene que escuche las críticas? Viene de cura confesor a oír nuestros pecadillos de imaginación y cree que prestarnos la oreja es suficiente para calmar nuestras preocupaciones y para disfrazar los fracasos monumentales de dichas políticas. Para ellos, campeones en armamentos y aventuras bélicas, todo se reduce a militarizar, reprimir, bombardear, etc. Cualquier opción distinta a esa nos coloca, a quienes pensamos diferente, casi en la postura de narcotraficantes.

Será que, en realidad, para EE.UU., el consumo de drogas, el lavado de dinero y todos los negocios conexos a la droga son tan malditos como ellos vociferan o es una postura 'for export' para poder manejar circuitos que le son interesantes o para culpar a cualquiera que no comulgue con su barata filosofía de mercado. De lo que se sabe, no olvidemos que Afganistán, bajo el delirio religioso de los talibanes, había reducido radicalmente la producción de derivados de la amapola y, desde que llegaron los chicos de la OTAN, el negocio está más próspero que nunca. O aquel otro negocio para financiar a la contra nicaragüense subvencionada con dinero de la droga.