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Carmen González,Opina.21c.gonzalez@infonegocio.net.pe

La televisión, Internet y celulares están penetrando malignamente en la vida cotidiana, castrando las capacidades de desarrollo. "Una criatura frente a la TV está con la mirada fija y el cuerpo inactivo, cuando lo que necesita es interactuar y usar todos sus sentidos. Somos actores del mundo y no observadores. Los medios electrónicos corrompen estos sentidos. En el proceso de aprendizaje se forman conexiones de las neuronas y estas se refuerzan con repeticiones de actividades. Se está reforzando la pasividad".* En el mundo real, el niño escoge lo que necesita y con qué, cómo y con quienes juega. Por ejemplo, frente a la TV ni siquiera imaginan una alegría, porque viene lista. La función sustancial del hombre-comportamiento social se anula. Miles de chicos pasan horas solos frente al computador. La perseverancia y concentración desaparecen frente a un clic o al zapping. Con un cuento, el niño crea sus propias imágenes. En la televisión, todo está en la pantalla. Imaginación y creatividad son asesinadas. Estamos creando hombres grises, iguales, pasivos y, probablemente, con una agresividad reprimida intensa.

  • Wolfang Koelbel, maestro alemán de Matemática Pura.