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Alonso Segura,Al.Mercadoasegura@peru21.com

El desenlace era cuestión de tiempo, con un gobierno obligado a efectuar ajustes fiscales significativos, bajo fuerte presión de los acreedores, a lo que se sumó la necesidad de recapitalizar el sistema financiero. La historia nos ha enseñado que las crisis financieras tienden a generar crisis soberanas y, en ausencia de los fondos europeos, España iba en esa dirección. Su rescate tiene algunas diferencias con los de sus antecesores. Solo le conceden fondos para recapitalizar los bancos, lo cual implica que la condicionalidad se limitaría a este sector y no habría un programa amplio de reformas monitoreado por el FMI. Además, España buscaría continuar emitiendo deuda. Claramente, ha habido un trato preferencial. Ahora a esperar la reacción de los mercados. Una razón importante para apurar el rescate: la inminente elección en Grecia, y la necesidad de estabilizar a España, por si acaso.