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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

Es evidente que la declaratoria del estado de emergencia tras los enfrentamientos en la provincia cusqueña por las protestas contra la mina de cobre Xstrata Tintaya no es suficiente para neutralizar la contraofensiva de los radicales antimineros, quienes están jugando en pared en varios puntos del país, no con la intención de exigir mejores condiciones de vida para los pobladores ni para mejorar el medio ambiente, como ellos pretenden aparecer, sino para 'bajarse' el modelo económico en el que definitivamente no creen.

Lo que atacan 'los antisistema' es la principal fuente de recursos del país. Ocurrió antes con Santa Ana, Tía María y Bagua, y seguirán, probablemente, con Quellaveco y Bambas. Pero lo más 'alucinante' es que tenemos la impresión de que los peores enemigos del presidente están en su propia casa partidaria, con una bancada que le 'pone cabe' cada vez que puede, y en su familia, que lo pone en aprietos cada cinco minutos. A pesar de que el Gobierno logró menos ruido con el traslado carcelario del 'Pachacútec Azul", apareció, ahora, Ima Súmac Humala asegurando que su hermano Antauro había sido masacrado por orden del premier Valdés.

Para rematar la patética escena familiar, el patriarca Humala coloca 'la cereza en la torta presidencial' anunciando su viaje, en la víspera, a la anunciada marcha anti-Conga a Cajamarca para darle un espaldarazo a Gregorio Santos, principal enemigo del gobierno de su hijo.

Felizmente para Ollanta se suspendieron los vuelos y don Isaac se quedó con su ticket en la mano, vestido y alborotado. Es verdad que uno no escoge a sus parientes, pero es incomprensible que el mandatario no pueda convencer a los suyos de que esas actitudes públicas lo único que hacen es menoscabar sus posibilidades de éxito, a menos que eso sea lo que realmente estén buscando. Si es así, ni Nadine podrá salvarlo.