(USI)
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En el trayecto hacia la irreversible diabetes, existe una etapa crítica llamada prediabetes. La persona con esta condición presenta un elevado nivel de glucosa en la sangre, pero no lo suficiente como para ser diagnosticada con diabetes. Sufrir de prediabetes es como tener una bomba de tiempo en el cuerpo: de no tomar acciones, será cuestión de meses o años para desarrollar la temida diabetes.

La diabetes es incurable. La prediabetes, en cambio, es reversible. Para empezar, la visita al médico es obligatoria para determinar los niveles de glucosa. Si la persona tiene familiares con esta enfermedad o presenta sobrepeso, hay más motivos para acudir al consultorio. A partir de ello, el especialista diseñará un tratamiento que, a grandes rasgos, deberá incluir una dieta balanceada y la ingesta de determinados fármacos para regular el metabolismo, así como evitar el consumo de sustancias dañinas (alcohol, tabaco), realizar actividad física constante, mejorar los hábitos de sueño, entre otros. Asimismo, los chequeos periódicos de sangre son vitales, ya que sirven para monitorear los progresos o detectar cualquier anomalía (muchas personas abandonan el tratamiento, por eso el énfasis en este punto). No se descuide.