Fidela Vásquez (izq.) emocionada por próximo encuentro con su valeroso hijo, que llega hoy a Lima. (David Vexelman)
Fidela Vásquez (izq.) emocionada por próximo encuentro con su valeroso hijo, que llega hoy a Lima. (David Vexelman)

Después de 17 días, el suboficial de la Dinoes Luis Astuquillca Vásquez apareció vivo en la posta médica de Kiteni, distrito de Echarate (La Convención). Sin embargo, su compañero César Vilca Vega no habría corrido la misma suerte y habría muerto después del cobarde ataque terrorista a su patrulla, el pasado jueves 12 de abril.

Astuquillca tenía una herida de bala en el muslo derecho –a la altura de la rodilla– recibida mientras descendía del helicóptero que llegó para salvar a la capitana Nancy Flores, en el marco de la operación 'Libertad' que buscaba la liberación de los 36 rehenes del Consorcio Camisea, secuestrados por el terrorista 'Gabriel'.

Sin embargo, no lo mataron como después aseguró este cabecilla de Sendero en una entrevista, donde ni siquiera se atrevió a mostrar las armas que le arrebató a sus presuntas víctimas ni los cuerpos de los que supuestamente había asesinado.

MUJER LO ENCONTRÓFuentes policiales de Perú21 informaron que Luis Astuquilca fue hallado la mañana del sábado por una pobladora de Alto Lagunas, zona donde fue derribado el helicóptero y luego del cobarde abandono por parte de sus superiores de la Policía que hoy son investigados por su Comando.

El suboficial estaba al final de una trocha carrozable –donde termina la carretera asfaltada que viene de Kiteni– conocida como "Las peñitas". Tenía puesto su uniforme policial, por lo que se deduce que las prendas mostradas como trofeo de guerra por el senderista eran del uso de sus huestes.

Debido a que la zona fue bombardeada por las fuerzas del orden la mujer lo llevó a su casa y lo ocultó durante un día. Le curó la herida en la rodilla y le dio de comer. Ahí le habría contado sobre la muerte de su compañero.

Recién ayer, a la 1 de la tarde, partió con el suboficial hasta Kiteni. Dos horas después llegó al centro poblado, llevándolo directamente a la posta médica. Nadie se dio cuenta de lo que pasaba hasta que lo atendieron y lo sometido a una serie de preguntas que no pudo contestar debido a su evidente debilidad.

'SOY YO'¿Quién es usted? ¿Qué le ha pasado?, le preguntaban los médicos y enfermeros que lo atendían. Sin embargo, el suboficial herido no podía hablar. Estaba completamente débil debido a la deshidratación severa, y totalmente irreconocible debido a su prolongada exposición al clima agreste de esta zona del VRAE.

La pobladora que lo llevó fue la que confirmó que era uno de los dos policías desaparecidos en la emboscada al helicóptero en Alto Lagunas.

Fue en ese momento que los médicos avisaron al puesto policial de Kiteni y un grupo de oficiales llegó a la posta para interrogarlo pese a la debilidad y el agotamiento de su cuerpo.

Las fuerzas del orden tuvieron que mostrarle una fotografía suya para identificarlo plenamente. "Soy yo", respondió Luis Astuquillca y se desmayó siendo reanimado de emergencia.

Fue entonces que su salvadora fue trasladada al puesto policial donde fue sometida a un intenso interrogatorio que continúa hasta hoy.

De acuerdo a esta mujer, Astuquillca sobrevivió comiendo toronjas y naranjas. Sin embargo, su compañero César Vilca –quien bajó primero del helicóptero atacado– no pudo hacer lo mismo debido a la gravedad de sus heridas y habría muerto unas horas después del ataque en algún lugar de Alto Lagunas.

Completamente solo, Astuquillca comenzó a caminar con rumbo desconocido y se perdió hasta que llegó a ese camino donde fue auxiliado.

Al respecto, un comunicado del Ministerio del Interior dice que "esta aparición fue gracias a la acción de la población civil que acudió en apoyo a la búsqueda incesante de los miembros de las fuerzas del orden" y que continúa la búsqueda del suboficial César Vilca desaparecido durante las operaciones contra los terroristas del VRAE".