MANO DURA. Bambarén no ocultó su indignación por lo ocurrido. (Perú21)
MANO DURA. Bambarén no ocultó su indignación por lo ocurrido. (Perú21)

El expresidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Luis Bambarén, saludó la aparición del suboficial PNP Luis Astuquillca.

Asimismo, deseó al cabecilla narcoterrorista Martín Quispe Palomino ('Gabriel'), "que le dé una infección", y pidió la pena de muerte para quienes secuestren a niños.

"No es posible que a los niños los conviertan en asesinos (…) Bien decía Jesús: 'al que escandaliza a estos pequeños, más le valiera que lo amarren del cuello a una rueda de molino y los arrojen al mar'. (…) ¿Qué significa esto? Pena de muerte", declaró.

Una maldición y pena de muerte (para ellos), agregó. "Dios tiene mil maneras. Basta con una infección fatal y ahí termina 'Gabriel'", añadió.

Martín Quispe Palomino es uno de los tres hermanos senderistas cabecillas del Valle de los Ríos Apurímac y el Ene (VRAE) que secuestran menores de edad para convertirlos en sanguinarios subversivos al servicio del narcotráfico.

"Los que usan a los niños con fines ilícitos, desviando por completo su naturaleza pura para convertirlos en asesinos, esos merecen la pena de muerte", insistió.

Bambarén pidió "a todo el pueblo peruano a unirse a la oración" para que las fuerzas del orden encuentren al suboficial César Vilca, quien desapareció el 12 de abril pasado, luego de una frustrada operación de rescate en las alturas del poblado de Kiteni, en La Convención.

"Compartimos la alegría de la familia Astuquillca" expresó.