BLANCO FIJO. La opción sexual de Capriles fue puesta en tela de juicio por estar soltero a los 39 años. (Reuters)
BLANCO FIJO. La opción sexual de Capriles fue puesta en tela de juicio por estar soltero a los 39 años. (Reuters)

CARACAS (Agencias).– El candidato opositor venezolano, Henrique Capriles, se convirtió en blanco de ataques políticos y personales lanzados por aliados del Gobierno, en un anticipo de lo que será una feroz campaña hasta las elecciones de octubre, en las que Hugo Chávez busca retener el poder.

A pocas horas de ser designado oficialmente como líder único del bloque opositor, comentaristas y políticos vinculados al oficialismo cuestionaron desde la sexualidad de Capriles hasta la legitimidad de las primarias que ganó, aun cuando una entidad estatal las fiscalizó.

En medio de un infrecuente silencio de Chávez, funcionarios de alto rango y medios estatales llamaron "fascista" y "burgués" a Capriles, que es nieto de migrantes judíos que escaparon del Holocausto. "Ahora el candidato de la antipatria tiene cara", dijo el líder de la Asamblea, Diosdado Cabello.

Asimismo, funcionarios del Gobierno han señalado que dudan que la oposición haya realmente logrado ese nivel de convocatoria en las primarias –casi 3 millones de electores–, que fueron realizadas por el estatal Consejo Nacional Electoral.

QUEMA DE ACTASDe otro lado, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó ayer a la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) –organizadora de las primarias– detener la destrucción de los registros de votantes, pero esta hizo caso omiso y las quemó, honrando su compromiso "de no violar el secreto del voto".

La decisión de destruir los registros de votación fue tomada por la Mesa de la Unidad para desterrar de la mente de los electores el recuerdo de una lista que el gobierno difundió con los nombres de quienes en 2004 firmaron una petición de referendo revocatorio del mandato de Chávez y que derivó especialmente en represalias laborales y administrativas.

TENGA EN CUENTA

- La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) había anticipado que en las 48 horas siguientes a las primarias quemaría las actas electorales.

- El Tribunal Supremo de Justicia ordenó ayer detener la destrucción de los registros y que estos fueran entregados al Consejo Nacional Electoral.

- EL MUD informó que quemó el 100% de las actas para proteger el derecho del secreto al voto y evitar represalias.