"Hay que darles a los clientes lo que les prometemos", afirma Marcelo. (USI)
"Hay que darles a los clientes lo que les prometemos", afirma Marcelo. (USI)

¿Por qué incursionó en este sector?Mi esposa trabajaba en una planta de cerámicas, un día la despidieron y le pagaron su liquidación con mercadería de este rubro. En ese momento decidimos dedicarnos a vender estos productos. Yo trabajaba en una fábrica de cuero, renuncié e invertí mis ahorros en esta aventura empresarial que hoy se llama JEMMS.

¿Cómo le ha ido a su empresa?Comenzamos en una cochera en la avenida Alfredo Mendiola, en el distrito de San Martín de Porres. No teníamos ni vitrinas, ahora, tras 21 años en el mercado, nos hemos convertido en un importante comercializador de acabados para la construcción en la zona de Palao.

¿Cuál cree que es el secreto de su éxito?Nosotros damos una atención personalizada y vendemos productos de buena calidad. Hay que darles a los clientes lo que les prometemos. Eso es lo que ellos más valoran. El capital más preciado de una empresa es su palabra.