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"He estado atrapado en el tráfico más de media hora y es seguro que llegue tarde al trabajo. ¿Con qué criterio cierran la vía a estas alturas del año", dijo el chofer de un auto que circulaba por la Costa Verde.

Esta expresión sintetiza el malestar general que embargó ayer a miles de conductores por el cierre parcial de esta vía, debido a las obras que ejecuta la Municipalidad de Lima en el tramo que se encuentra entre Magdalena y San Miguel. Estos trabajos, para el pesar de muchos, se ejecutarán durante todo el verano.

Si bien la Empresa Municipal Administradora de Peajes (Emape) –a cargo de la obra– estableció rutas alternas, estas colapsaron. La bajada Sucre (Magdalena) se convirtió en un cuello de botella. Los vehículos formaron filas de hasta dos kilómetros intentando salir del caos generalizado. Un panorama similar se vivió en la avenida Escardó, en San Miguel.

La congestión se desbordó y alcanzó importantes avenidas como La Marina, Salaverry, Del Ejército, Sánchez Carrión y hasta la avenida Brasil.

El número de policías fue insuficiente para tratar de controlar todo este desorden. Los choferes, por su parte, se quejaron por esta situación.

CIERRE TOTALRafael López, gerente de Emape, informó que la restricción al tránsito será de manera permanente (las 24 horas del día) y se ejecutará hasta mayo del próximo año.

Pidió comprensión al público, pues "se construirá un tercer carril, así como dos pasos a desnivel y un malecón", los que, según manifestó, ayudarán a agilizar el tránsito vehicular.

Por su parte, el alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, planteó que el cierre sea parcial durante el día y total en la noche, para no perjudicar a tanta gente que hace uso de esta vía.