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Rodrigo Rondón,Opina.21familia@peru21.com

A pesar de esta primera buena noticia, es importante esperar el resultado de todos los análisis respectivos, pues aún no se puede cantar victoria.

Que un gato caiga de una altura de más de siete metros es muy grave porque, más allá de las fracturas y lesiones, puede producirse una hemorragia interna, la rotura de algún órgano o del diafragma.

Asimismo, que el pobre animal se fracture más de cuatro costillas compromete al pulmón, lo cual sería grave.

De todas formas, hay gatos que caen desde una altura similar y no sufren lesiones. Esto porque el felino nunca cae de espaldas, sino de pie, y durante la caída afloja todo el cuerpo y cae como un resorte.

Además, extiende las patas para adoptar una posición de 'ardilla voladora', lo que hace más lenta la caída.