VIOLA LA LEY. El presidente regional marchó frente a la Policía. (Reuters)
VIOLA LA LEY. El presidente regional marchó frente a la Policía. (Reuters)

Sin ley. El presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, desafió el estado de emergencia impuesto por el Gobierno, y ayer, después de una misa en recuerdo de los cinco fallecidos en Bambamarca y en Celendín, marchó con un grupo de manifestantes antimineros en el centro de la ciudad.

A diferencia de otras movilizaciones anti-Conga, la autoridad regional se colocó en la boca un afiche con la fotografía de una de las víctimas del 4 de julio –a modo de 'mordaza'– y un chaleco antibalas.

En la marcha también participaron el exsacerdote Marco Arana e Ydelso Hernández, presidente del Comando Unitario de Lucha. Pese a la medida restrictiva, la Policía y el fiscal de Prevención del Delito de Cajamarca, Johnny Díaz Sosa, pasaron por alto este evento al señalar que era pacífico.

Más temprano, el premier Óscar Valdés advirtió que la medida de excepción continuará. También dijo que el lunes, a más tardar, designarán a los representantes del Gobierno para el diálogo con los cajamarquinos.