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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

Es un fenómeno aterrador con diferentes ángulos a tratar, pero quiero recalcar dos temas que, considero, necesitan atención. El primero es que siempre hay que creerles a nuestros hijos. Si se queja de que lo molestan y lo vemos decaído o sin ganas de ir al colegio, antes de llamarlo flojo o decirle cosas como "la vida es dura, aprende a defenderte", hay que darle el beneficio de la duda e ir a indagar al colegio sobre su situación, pues si es cierto y no lo atendemos adecuadamente, puede ser fatal. Lo segundo es darse cuenta de que no solo hay que ocuparse de la víctima y castigar al abusador, sino también hay que atender a este último, pues si tiene estas conductas violentamente abusivas de manera constante, no se puede sino pensar que él también sufre de algún tipo de violencia, explícita o no, que lo hace repetirla o descargarla a manera de venganza contra los que siente inferiores a él en fuerza y personalidad.