Foto: Luis Gonzáles.
Foto: Luis Gonzáles.

Roberto Huarcaya,FotógrafoAutor: Gonzalo Pajares.gpajares@peru21.com

Roberto Huarcaya es uno de nuestros fotógrafos más importantes. Así lo demuestra en Bahuaja Sonene, serie que presenta hoy, a las 7 p.m., en el Centro de la Imagen (Av. 28 de Julio 815, Miraflores) y que forma parte del proyecto 'Wildlife Conservation Society'. Además, es un importante gestor cultural. Gracias a su trabajo y por Lima Photo, el evento que promueve, nuestra ciudad será la capital latinoamericana de la fotografía.

Sabes alemán y español. ¿En qué idioma sueñas?Sueño en imágenes. Estudié Psicología y, por eso, tuve que pasar por terapia, ser un paciente. En este proceso de varios años, la representación visual asumió un protagonismo importante. Acabé la carrera, me dediqué a ella durante un año, puse un consultorio de orientación psicoanalítica para niños, pero, antes de terminar Psicología, ya me había matriculado en el taller de cine de Armando Robles Godoy, pues el cine me interesó desde que era adolescente. Hice un par de cortos y, por mi interés en las imágenes, me metí en el taller de fotografía de La Araña. La experiencia me deslumbró pues, hasta entonces, me interesaban las imágenes… pero en movimiento. Tenía 28 años, me di un año sabático y me fui a Madrid a estudiar fotografía. Hasta entonces no tenía muchas referencias de la fotografía peruana contemporánea.

¿Por qué te dedicaste a la fotografía y abandonaste el cine?Por la autonomía que da la foto: uno puede construir sus propios proyectos, no hay dependencia, como en el cine, de una industria.

¿Qué te dio Europa?Mi experiencia en Madrid fue académicamente mediocre, pero culturalmente muy importante. Aquel año, Madrid fue Capital de la Cultura Europea, y la 'movida madrileña' era muy fuerte. Encontrarme con una potencia cultural me ayudó mucho; la escuela me dio herramientas, no un lenguaje visual.

¿Haces muchas fotografías?No, yo disparo poco. Yo hago mucha fotografía sin cámara: imagino proyectos, procesos; investigo, leo; me acerco, me distancio, disparo un par de cosas, miro.

¿Siempre viste a la fotografía como un arte?Sí. Como una herramienta de comunicación para contar cosas más que para documentar. Mi familia, por ejemplo, me reclama que no haga fotos cuando viajamos y nos vamos de vacaciones. Sucede que me cuesta mucho entrar a ese nivel de registro, el de la anécdota o el del suceso cotidiano.

¿Qué has buscado expresar a través de la fotografía?Más que una búsqueda, emergió abrupta y naturalmente. La fotografía fue un medio para darle forma, comunicarlo, contarlo. Mi trabajo es introspectivo, inconsciente, intuitivo, en donde el tiempo es protagonista. Y el tiempo siempre introduce ideas de vida y muerte. Aunque mi mirada es hoy más social, algo que se nota en mis series Continuum y Campos de batalla. Así es mi fotografía: introspección y mirada social. La imagen siempre es subjetiva, hasta en el documental más realista.

¿Fundaste el Centro de la Imagen para darle sustento académico a esta disciplina?Sí. Desde que estuve en el Instituto Gaudí –con Antonio Ramos y Billy Hare–, tuve claro que una de nuestras carencias locales era la formación académica. Por eso creamos el Centro de la Fotografía, primero, y el Centro de la Imagen, después, un lugar que no tuviese nada que envidiarles a las escuelas de fuera, que respetase nuestra tradición y donde se produjese la legitimización de la fotografía peruana desde la formación, con un sustento conceptual e histórico que les permitiese a nuestros alumnos expresar sus propios intereses.

¿Gracias al trabajo de lugares como el Centro de la Imagen nos hemos acostumbrado a ver a la fotografía como arte?Somos parte de un grupo mayor. Hemos tenido la suerte de que, antes que competir, hemos sumado. La producción peruana contemporánea ha sido siempre muy potente, muy sólida, muy diversa; lo que le faltaba, repito, era un espacio de legitimización. En general, el Perú y su cultura son muy visuales.

¿Dónde eres más tú: fotografiando, dirigiendo el Centro de la Imagen, promoviendo eventos como el Lima Photo?Soy medio psicótico y vivo escindido. Cada parte de mí asume las actividades que has descrito, pero, sin duda, lo que más disfruto y gozo es mi trabajo personal. En las otras tareas, felizmente, me acompaña un grupo valioso de personas.

Lima Photo responde, entonces, a la legitimización que tú buscas para nuestra fotografía…Así es. Y, en este caso, está muy vinculado con el mercado. Lima Photo tiene varios objetivos: 1) Crear un espectador interesado en el arte como fotografía, sobre todo en lo que se hace en América Latina. 2) Promover y generar el coleccionismo personal y el institucional. 3) Crear un mercado y generar puentes hacia otros espacios. A todo esto, a promover el arte, la fotografía, nos ayuda mucho la bonanza económica que hoy vive el Perú.

AUTOFICHA

- Tengo 52 años. Nací en Lima. Mi apellido, que es quechua, viene de un pueblito huancavelicano de campesinos. Hace cuatro generaciones vivimos en Lima.

- Estudié en el colegio Humboldt. Hablo alemán. La estructura gramatical del alemán hace de él un idioma analítico. Soy psicólogo. Estudié cine.}

- De adolescente quería ser corredor de autos. Participé en el Campeonato Nacional de Rally. Corrí cuatro carreras y era bueno. Dejé los fierros porque ingresé a la PUCP.