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Carlos Carlín,Habla.Babas

Morir decapitado en una panadería como una butifarra solo por una burla boba en la TV hubiese sido de lo más humillante. Pero, felizmente, no morí, sobreviví para contarlo. Y aunque después de un año todavía no he logrado superar eso, ni tampoco el trauma de haberme disfrazado de burbujita frente a cámaras, sigo trabajando en televisión por una sola razón: porque desde hace algún tiempo empecé a divertirme. Hace un año también que no escribía HABLABABAS, donde justamente hablaba de TV y extrañaba no hacerlo. Pero me invitaron a resucitarla y acepté porque siento que ahora, luego de un año haciendo tele todas las noches, mi ojo ve diferente. Después de conversar con un presidente, bailar con candidatos y wachiturros, entrar a la cárcel, boxear con Broncano, denunciar maltratos, y hacerme collera de Andy V, Susy, Lucía y Luisito tener el privilegio de pertenecer a su distinguido club, no hay forma de que vuelva a acomodar mi culo en la aburrida silla del que opina con la pose intelectual. Hoy que convivo en la panza del monstruo, reportaré desde adentro todo lo que tú no ves cuando se apaga la cámara, cuando realmente empieza lo más divertido.