notitle
notitle

Guillermo Giacosa, Opina.21ggiacosa@peru21.com

García eliminó los aranceles a casi todas las importaciones agrarias incluido el arroz. Este último, segundo alimento nacional, puede –salvo casos de sequía– ser producido íntegramente y con alta calidad en el Perú con el consiguiente ahorro de divisas para el país. Sin embargo, y a pesar de que en la actualidad la producción es abundante, las compras de arroz al exterior se siguen incrementando. Del 2009 al presente, la importación de arroz ha crecido en 94% y sigue aumentando. Pero vamos más allá. Es incomprensible que el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad Agraria), por ejemplo, haya detectado dos embarques de arroz asiático infestados del gorgojo Kapra y no haya procedido a impedir su entrada (Fuente Agronoticias).

"El arancel cero favorece a los oligopolios importadores y comerciantes mayoristas que venden arroz importado, generalmente de mala calidad, como si fuese nacional o mezclado con este, bajo marcas de connotación exclusivamente peruanas", refiere Agronoticias. Debe señalarse que parte del arroz que llega del exterior está subsidiado y ello crea una competencia desleal que perjudica al productor nacional y atenta contra el objetivo de inclusión social que es el norte señalado por el presidente Humala.

Un ejemplo: si comparamos agosto y octubre de 2010 con igual fecha de 2011, veremos que se internaron 43,000 toneladas más de arroz. Ello equivale a 5,800 hectáreas y a 580,000 jornales que hubiesen inyectado en el mercado interno 14.5 millones de nuevos soles. No todo se puede cambiar, intentémoslo, al menos, con lo más evidente.