(Nancy Dueñas)
(Nancy Dueñas)

Maritere Braschi,Conductora de TVGonzalo Pajaresgpajares@peru21.com

Es una de las protagonistas de Dichosas (Mesa Redonda), el libro de Rosario Oyanguren, donde 14 de nuestras figuras femeninas hablan sin tapujos de la menopausia. Tiene la palabra Maritere Braschi.

¿Es esta tu mejor edad?Sí. Cada edad tiene sus miedos, sus expectativas, no solo personales sino sociales. La gente espera que tengas una carrera, que te cases, que seas madre. He llegado a esta edad sintiendo que ya cumplí con las expectativas de mi familia, de la sociedad, de mis hijos, y que la persona a quien hay que satisfacer hoy soy yo misma.

¿Te sientes al fin una mujer libre?Una se libera bastante y se pregunta, qué quiero hacer, o, incluso, por qué tengo que hacer esto. Y no siento que esta etapa me haya llegado tarde, ni siquiera para el amor. Tienes que leer El amor en los tiempos del cólera (risas). El amor no tiene edad. Estoy enamorada, mi relación tiene ocho meses y estoy bastante contenta.

¿Cómo amabas de adolescente y cómo amas ahora?El amor adolescente tiene mucho de telenovela, te quieres cortar las venas porque el chico no te mira. En mi época todo era prohibiciones, las chicas no llamaban a los chicos. Luego, me casé buscando un buen padre para mis hijos, alguien con quien formar una familia.

Has sido muy formalita…Sí. Con los años me he liberado muchísimo. De chica, una está controlada por la familia. Cuando nos casamos, igual, pues el matrimonio marca muchas pautas. Separada, una empieza a vivir una etapa de independencia, donde nos damos cuenta de que muchas veces la mejor compañía es una misma, que para ser feliz no es necesario tener alguien al costado. Una se libera de prejuicios.

Hoy tomas la iniciativa…(Ríe). Ya, pero algo que no he podido hacer es llamar por teléfono. Puedo lanzar las señales adecuadas. Me gusta que me llamen, que tengan detalles.

¿Eres romántica?Soy muy cariñosa. Cuando uno es considerado, cuando se fija en los detalles, el otro quiere devolver lo que ha recibido.

¿Cómo te sientes con tu cuerpo?A gusto. Siempre he tenido una relación buena con mi cuerpo. Ya no tengo ni 20 ni 30, pero sigo usando la misma talla que usaba a los 18 años. En serio (risas).

¿Tendrías algún problema en hacer topless?Lo hice cuando viví en Alemania. Tenía un poco más de 20. Allí, en las playas, en los lagos, en las piscinas públicas, las chicas no usaban brasier, entonces, para mí era normal hacerlo.

¿Quién estaba a tu lado?Las amigas y amigos que estudiaban conmigo, pero nadie te miraba con morbo.

Pero sí con gusto, ¿no? No tendría nada de malo.Pienso que todo está en la naturalidad con la que se lo haga. Si vives en un país donde eso es normal, por qué no hacerlo. Recuerdo que en las tiendas de ropa de baño se vendía la parte de abajo y no la de arriba (risas).

No negarás que ser guapa te ha ayudado en tu carrera…Me tocó estar en televisión, si hubiese estado en prensa escrita, quizás no hubiese importado que fuese como Doña Florinda. Ser bonita te puede ayudar, pero no es suficiente, no te da permanencia.

La última vez que hablé contigo me dijiste que tú resucitaste políticamente a Alan García…Sí, y me encontré con Alan y él me dijo: "Maritere, es verdad, soy tu Lázaro" (risas).

Te coquetea Alan, ¿no?Me coqueteaba, como le ha coqueteado a muchas. Él es muy galante, pero conmigo nunca se le ha ido la mano.

¿Por qué no le dijiste: "Gordito, tranquilo, no me gustas"?Nunca le diría eso a un hombre, me moriría de pena. A lo sumo le diría "no estoy interesada en tener algo contigo", jamás lo bajaría, pobrecito. Si alguien tiene el suficiente valor para lanzarse, cómo decirle "eres un gordo horrible, arranca" (ríe).

Eres amiga de Ciro Taipe. ¿En sus desfiles estás por amistad o por contrato?La última vez, por contrato. Me incomodó que no se me avisase que iba a estar Rosario Ponce. Al momento de presentar a Ciro, después de la última pasada, tomé de la mano a Ciro y, este, jaló a Rosario. Me dije: "¿Me esfumo?", lo que hubiese sido más escandaloso. Decidí seguir caminando, pero no podía creer lo que allí pasaba, era una situación surrealista.

¿Volverías a trabajar con Ciro?Un error no lapida a una persona, pero con lo mucho que lo aprecio seguiré siendo su clienta pero ya no participaré en sus desfiles. ¿A quién me va a traer mañana? ¿A la Llamoja? (risas).

AUTOFICHA

- Nunca he fumado un cigarrillo, nunca fumé un troncho, pero he visto a gente coquearse. Nunca me he emborrachado, tengo buena cabeza para el alcohol. Soy muy sana.

- Mi discurso con mis hijos –de 16 y 13 años– es muy directo y abierto. Ellos son los que me dicen: "Mami, no me hables de esas cosas" (risas).

- Tengo 48 años. Vivo el climaterio. Se supone que una vive cambios físicos, emocionales, pero me siento dichosa. Por eso les digo a las mujeres que no están solas.