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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Sin embargo, la fuerte devaluación del sol de los últimos días –que ha llevado el dólar al nivel más alto este año, lo que a muchos ha asustado– nos ha regresado a la realidad de que no estamos aislados ni blindados. Por ello, es fundamental no caer en la complacencia, relajando las fortalezas que nos han dado tan buenos resultados.

En primer lugar, tenemos al Banco Central, uno de los más independientes y respetados a nivel regional, pero que tiene una gran debilidad: todos sus directores son nombrados simultáneamente con cada nueva administración gubernamental, en lugar de que estos sean escalonados, lo que aseguraría estabilidad al margen del ciclo electoral.

Felizmente, esta deficiencia estaría camino a ser corregida con una propuesta de modificación constitucional, aunque no antes de que esté ocurriendo en el actual proceso de elección el más serio impasse en 20 años. Por primera vez se están ofreciendo las posiciones de directores a cambio de votos para otros cargos, echando así por la borda la tradición de elegir por consenso a personas incuestionables que contaban con respeto generalizado. Si prospera esa imposición, sin duda, se afectará la credibilidad del ente emisor.

Luego, está la solidez fiscal, y aquí es probable un deterioro ante la creciente equivocación que tienen en el Gobierno de que todos los problemas se arreglan con un aumento presupuestal. Cuando ante la conocida incapacidad de muchos sectores del Estado en ejecutar eficientemente el gasto, los incrementos de recursos terminan usualmente despilfarrados.

En suma, estabilidad monetaria y disciplina fiscal han sido las bases del 'milagro peruano', y no se pueden arriesgar solo por consideraciones partidarias de corto plazo.