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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

La dirigente cocalera y, hasta hace unos días, "protegida gestora" del presidente Daniel Abugattás, desde que comenzó en política , en 2006, ha sido perseguida por un manto de sospechas, resumidas en decenas de artículos periodísticos. Según esas investigaciones, durante la campaña del 'primer Ollanta Humala', testigos protegidos, colaboradores eficaces e informantes declararon formalmente que Obregón y Elsa Malpartida formaron parte del entorno de 'Artemio'. En 2008, el testigo 02161008 habría asegurado que "Obregón y Malpartida coordinaban directamente con Artemio". Su hijo, Leonardo Chávez Obregón, admitió recientemente que "el terreno donde se refugió 'Artemio', antes de su captura, pertenece a su familia"; su exconviviente, Fabio Chávez, con quien tuvo cinco hijos, esta prófugo de la justicia, acusado de tráfico de drogas y, en 2010, un video demostró que 'Artemio' había captado a dirigentes cocaleros, entre ellos a Rosa Obregón Cárdenas. Entonces, ¿no es lógico, lícito y pertinente que a la señora Obregón se le pregunte insistentemente si tuvo o no comunicación con el cabecilla narcoterrorista? La súbita decisión de Abugattás de separarla del programa de gestores tendría relación con estas interrogantes, teniendo en cuenta que, dos días antes, el jefe del Legislativo había casi puesto "al fuego" las manos por ella, asegurando que confiaba en la excongresista. 'Artemio' ya empezó a 'cantar'. Quién sabe qué números aparecerán en el disco duro de su teléfono satelital. Pronto conoceremos si Obregón "tiene muchas cualidades y es una lideresa" –como alguna vez dijo Fredy Otárola–, si es 'la caperucita roja' de Santa Rosa de Mishollo o 'la loba' del cuento de terror. Cuestión de tiempo.