Uno de los feligreses chiítas que resultó con heridas tras impacto de explosivos. (AP)
Uno de los feligreses chiítas que resultó con heridas tras impacto de explosivos. (AP)

Al menos 53 personas, entre ellas muchos niños y mujeres, murieron en un atentado suicida en Irak, en plena conmemoración del Arbain, una de las principales celebraciones religiosas chiitas, en un nuevo ataque contra peregrinos de esta confesión.

El ataque dejó además 137 heridos, según Riyad Abdelamir, jefe de los servicios de salud de la región.

El atentado se produjo en las afueras de Basora (450 km al sur de Bagdad) durante una distribución de alimentos a los peregrinos que se dirigían hacia un lugar dedicado al imán Alí, figura esencial del islam chiita.

Decenas de peregrinos chiitas que se dirigían a la ciudad santa de Kerbala resultaron muertos estos últimos días en atentados. El ataque más sangriento causó 47 víctimas mortales el 5 de enero cerca de Nasiriya.

Sin embargo, esta ola de violencia no desanima a millones de chiitas a dirigirse, a menudo a pie, hacia Kerbala, una tradición secular que fue interrumpida durante la dictadura de Sadam Husein.

Esta ola de atentados se produce en plena crisis entre los bloques políticos sunitas y chiitas de Irak, la cual se avivó tras el retiro de los soldados estadounidenses a mediados de diciembre del año pasado.

EL SEGUNDO DE SADAMDe otro lado, el 'número dos' del régimen del fallecido dictador Sadam Husein, Ezat Ibrahim al Duri, cuyo paradero es desconocido, aseguró que sus grupos "combatirán con las armas" el proceso político en Irak.

En una grabación de audio difundida por la cadena árabe Al Yazira, Al Duri señaló que el proceso político actual en Irak es una huella de la ocupación estadounidense para servir "intereses coloniales odiosos", que amenazó combatir con las armas.

TENGA EN CUENTAIrak tiene una población de casi 30 millones de habitantes, y su religión predominante es el islam. El 60% son chiíes y 35%, suníes.

Los dos grupos religiosos se disputan la supremacía espiritual y política en Irak.

Varios dirigentes de ambas vertientes habían expresado la preocupación ante la posibilidad de un resurgimiento de ola de violencia confesional luego del retiro de las tropas de Estados Unidos.