Todo extremo es malo, sobretodo con la alimentación. (USI)
Todo extremo es malo, sobretodo con la alimentación. (USI)

"Una cosa es hacer lo posible para comer sano, pero otra es preocuparse de manera excesiva", afirma Jamee Guerra, nutricionista del Club Médico Deportivo Bodytech. Si esto afecta la calidad de vida, la persona podría estar sufriendo de .

"Pensar durante horas qué va a comer durante el día, sentir culpa si no se cumple al pie de la letra la dieta o, incluso, aislarse socialmente son algunos de los síntomas de este trastorno", precisa Guerra. Esta alteración es peligrosa porque puede tener efectos nocivos en el organismo, a causa de una ingesta inadecuada de nutrientes. Asimismo, podría causar el deterioro psicológico de la persona.

¿CUERPO SANO?"Las personas con vigorexia tienen una obsesión por verse en forma, musculosas. Nunca se sienten satisfechos con su apariencia física", dice Guerra. Este excesivo perfeccionismo conduce a abusar de la práctica de actividad física, realizar dietas extremas e, incluso, a consumir fármacos.

Por lo general, las personas con ortorexia o vigorexia no se dan cuenta de que sufren estos trastornos. Es por ello que el círculo cercano cumple un papel vital para brindarles apoyo y conducirlos hacia algún especialista para que reciban un diagnóstico, pues son alteraciones que merecen tratamiento.

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