A cinco minutos del distrito del Sauce, en están Los Baños Don Grimaldo, donde justamente hay un señor Grimaldo que te recibe junto a su familia. Te promete disfrutar de un paraíso en plena selva y dejarte la piel suave, y el cuerpo relajado. Un spa natural, así lo llaman. 

Cada vez más personas llegan al lugar en busca de un momento de diversión o de relax. Encontramos estanques fríos y calientes, barro negro y la presencia de pequeños peces de 1.5 cm. que te ofrecen el ya famoso fish massage. También los llaman 'Doctor Pez'.

El lugar es encantador, y mientras te relajas en estos estanques no falta un jugo natural para soportar el calor. La mayoría llega con el sueño de salir con piel de bebé luego de cubrirse de este barro natural.

LA EXPERIENCIA
Primero pasas al estanque de agua fría, realmente fría. Este paso dura cinco segundos. Luego vas a la poza de agua caliente (que es agua dulce), y retornas a la fría.

Se recomiendan seis cambios para mejorar la circulación y dilatar los poros. Lo que sigue es embarrarte de barro negro, dejarlo secar y pasar a la sesión con los peces. "Es un exfoliante natural. El barro tiene alumino, calcio, hierro y sodio, lo cual lo convierte en un excelente exfoliante para la piel, la cual queda muy tersa, pero se debe seguir bien los pasos. Ayuda a quitar la piel muerta del cuerpo. El barro absorbe las impurezas", dice Grimaldo Reátegui, el descubridor y administrador de este espacio.

A la semana reciben unas 800 a 1000 personas. La actividad de este baño termal empezó en 2013. El costo es de 25 soles, e incluye el circuito, un guía y una bebida natural. 

Grimaldo Reátegui, agricultor y pequeño negociante de la zona, dejó todo para levantar este espacio turístico. Según dice, microbiólogos y expertos han constatado que el contacto con este barro no causa efectos secundarios. "Todo es natural aquí, tratamos de dar una buena atención y compartimos información de valor para que la gente se lleve la mejor impresión", comenta este hombre que no deja de leer los comentarios en Facebook y TripAdvisor, donde recibe casi siempre muy buenas referencias.  

-¿Y usted también se coloca el barro?-le pregunto.

-A veces, pero relaja tanto que es imposible por el trabajo.

Don Grimaldo va y viene, pendiente de los visitantes y de los requerimientos. Gran anfitrión de Tarapoto.