(Perú21)
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Gonzalo Pajaresgpajares@peru21.com

Virgilio Martínez es cada día un cocinero distinto, y más dotado. Tiene la creatividad como máxima y no cree en los premios… pero los agradece. Ayer fue el gran ganador de Summum, el premio que reconoce a los mejores restaurantes del país.

Aunque con voces discordantes, este premio lo otorga la gente. Se hace a través de una encuesta a comensales y, en este caso específico, la democracia funcionó: entre los restaurantes peruanos.

Y lo está, como lo dijimos al inicio, por este afán creativo de Virgilio, quien no hace platillos sino construye experiencias.

Por eso, por ejemplo, su preocupación por su barra y su cava de vinos, que es, de lejos, la mejor del país (y Gregory Smith, cronista de vinos de Perú21, es su hacedor y también Premio Summum anoche). Porque Virgilio sabe que su cocina, con una buena bebida, puede ser aún mejor.

Y sus platos casi siempre son logrados. Tiene un pulpo con lentejas que es una revelación, un tiradito a seis grados que, literalmente, explota en la boca, y un foie gras que dan ganas de nacionalizarlo peruano.

Como verán, creemos que el premio a Virgilio es merecido.

MÁS PREMIOSOtro de los grandes ganadores de la noche fue Hector Solís, quien ha hecho de Fiesta, su restaurante, una obligación. El mejor en Chiclayo y Trujillo, y en Lima, el mejor de comida regional.

Palmas para Costanera 700, el mejor en cocina nikkei y en pescados y mariscos. Y también aplausos para Pedro Miguel Schiafino, mejor nuevo restaurante por Amaz.

Mitsuharu Tsumura se llevó el premio a mejor restaurante de comida japonesa por Maido, una joyita a la que hay que volver y volver. Y Astrid & Gastón, de la mano de Diego Muñoz, fue elegido el mejor en cocina peruana contemporánea.

Felicitaciones a ellos y a todos los demás ganadores. Como toda premiación, hay omisiones y olvidos, pero, como decía mi abuelo, no hay glotón objetivo ni democracia perfecta.