Se recomienda hablar del tema con cariño y respeto. (Internet)
Se recomienda hablar del tema con cariño y respeto. (Internet)

"De un día para otro, su energía sexual desapareció", cuenta Gabriela (32), que lleva cinco años de casada con Luis Alberto (35). "Fue como apagar un interruptor. Me pregunté si me dejó de querer, si ya no le parecía atractiva, si había otra mujer en su vida. Han pasado varios meses y, por temor, aún no he hablado con él sobre el tema", agrega.

"Desde que cambió de trabajo, nuestra vida sexual se ha vuelto monótona, casi nula. Cuando le comuniqué de manera sutil mi impresión sobre ese cambio, me dice que está agotada o que es por estrés", confiesa Hernán (30) sobre su pareja. "En realidad, sospecho que tiene algún problema que no quiere compartir conmigo", añade.

"En mi caso, no sé si es una situación extraña. Estamos juntos ocho años y, para ser honesta, nuestra sexualidad ha cambiado mucho. Si antes teníamos relaciones todos los días, hoy lo hacemos contadas veces al mes", dice Rafaela (36). "El trabajo, los chicos, la monotonía, en fin, todo ello ha influido. Mis amigas me dicen que es normal, que no me preocupe".

DOLORES Y DESAMORESLa disminución del tiene diversas causas. Depresión, falta de atracción hacia la pareja, cambios hormonales, consumo de determinados medicamentos, alguna enfermedad escondida, en fin, son algunos de los principales factores que influyen en este escenario.

Por otro lado, se dice que las parejas que están juntas mucho tiempo tienden a tener menos sexo a medida que corren los días. Sí, es una tendencia natural que, sin embargo, no es una regla general. La intensidad de la vida íntima puede mantenerse en un alto nivel en función a la motivación de los involucrados. "La sexualidad cambió, por supuesto, pero no siempre para mal. Puede disminuir la frecuencia, pero no las ganas. Si hay amor, hay que tener ingenio para que no se muera el deseo", afirma Mauro (49).

Lo peor que se puede hacer es suponer. "Yo creo que está así por tal motivo". "Seguramente es porque ha hecho tal cosa". Elucubraciones de este tipo solo dañan o empeoran más la situación. De hecho, que exista el problema sexual mencionado y que la pareja tenga problemas para hablar de ello son dos motivos para saber que la relación no va por buen camino. Algo, por más pequeño que sea, está fallando.

La pareja debe hablar sobre el tema. Sin temor. El sexo no es todo en una relación, pero es un componente vital. Al dialogar, con cariño y respeto, se pondrán sobre el tapete las posibles causas. La solución del conflicto pasa por el compromiso y la motivación de ambos para arribar a buen puerto.

SABÍA QUE

- En muchos casos, la aparente falta de deseo sexual del ser amado no es más que una mala interpretación. Deseo puede tener, pero le encantaría tener sexo con otra persona, no con su pareja.

- En los varones mayores de cincuenta años, la andropausia puede manifestarse mediante la pérdida de libido.