“La crisis de la mediana edad” es una manera de describir a varias de las sensaciones y que una persona siente entre los 40 y 60 años. A menudo, es un periodo de arrepentimiento y reflexión.

Según varios analistas, esta crisis es real ya que coincide con el periodo en el que el estrés laboral en las personas alcanza su punto máximo, alrededor de los 45 años. Según las palabras de muchos, es a esa edad en donde la gente se siente completamente abrumada en el trabajo.

Generalmente, en sus notaron que los síntomas de insomnio, dolores de cabeza y la depresión aumentaban alrededor de esta edad.

“Algo elemental parece andar mal en medio de la vida de muchos de nuestros ciudadanos”, acordaron los analistas. Encontraron cierto aspecto curioso con esto, ya que suponían que a esta edad la gente estaría más feliz y satisfecha con sus vidas. Muchos creen que esta insatisfacción es debido a que muchos no llegaron a cumplir los logros que desearon en sus vidas.

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Lo que es interesante de sonsacar es que este malestar se dio por igual entre adultos que fueron examinados tanto si tuvieran hijos como si no, por lo que explica que la paternidad no es un gran factor en esto.

Pero hay elementos bastante alarmante en estos estudios, ya que varios han admitido tener problemas graves en este periodo de sus vidas, como una grave adicción al alcohol y pensamientos suicidas. Generalmente, había una correlación en los estudios, que señalaba que a las mujeres les daban estos síntomas antes que a los hombres.

Hay una explicación para esto. Según Roca, uno de los expertos: “algunos estudios indican que una vez cubiertas las necesidades económicas básicas, los ingresos económicos de una persona no parecen correlacionarse demasiado con la percepción del propio bienestar y otros factores comienzan a entrar en juego”.

La crisis de la mediana edad coincide con altos índices de ansiedad, depresión y estrés. (Foto:Pixabay)
La crisis de la mediana edad coincide con altos índices de ansiedad, depresión y estrés. (Foto:Pixabay)

“El bienestar se cultiva y se construye. El mismo afecta no sólo la calidad de vida de los trabajadores sino su rendimiento y su productividad -ahondó la especialista-. Aquellas personas que pongan el foco en potenciar su bienestar estarán más preparadas para enfrentar un futuro cada vez más cambiante e incierto y salir fortalecidas de cada desafío y situación que se les presente”.

Pero es algo pasajero, pues otros estudios han argumentado de que una vez pasada esta etapa de la vida, los ancianos llegan a encontrarse con tanta felicidad como la que tiene los jóvenes.


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