En el Día Mundial del Autismo, conoce qué es y cuáles son sus síntomas [FOTOS]

Este lunes 2 de abril es el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo , un trastorno que afecta al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral. 

Redacción PERÚ21
Redacción PERÚ21

Este es un día que sirve para ayudar a entenderlos. El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) o simplemente el autismo es un trastorno psicológico que afecta al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral. Las personas que lo padecen pierden contacto con la realidad, se les dificulta comunicarse y le prestan más atención a su mundo interior. 

Este lunes 2 de abril se conmemora el Día Mundial de la Concienciación del Autismo. ¿Cuánto se ha avanzado para comprender este síndrome? Pese a que el origen es desconocido, en estas últimas décadas se han hecho varios avances que han podido revelar que cada persona con autismo tiene características propias.

"El TEA se define en función de unas características comunes. En todos los casos se ven afectadas las habilidades para comunicarse y relacionarse con los demás. Y se asocia a un patrón restringido y repetitivo de intereses, actividades y comportamientos que inciden en la capacidad de la persona para anticiparse y adaptarse de manera flexible a las demandas del entorno”, explica Ruth Vidriales, responsable de Asesoramiento de Autismo España, para el diario El País

La experta dice que las personas con autismo responden de manera distinta a los estímulos exteriores. Pueden tomar con hipersensiblidad todo lo que afecte sus cinco sentidos. También pueden presentar una discapacidad intelectual relacionado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).  

En la actualidad, uno de cada 160 niños tiene un TEA y sus síntomas suelen comenzar en la infancia acompañándolos hasta la adolescencia y cuando ya son adultos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)

"En los últimos años se ha constatado un aumento considerable del número de casos detectados y diagnosticados dentro del TEA, aunque aún no están claras las razones. Probablemente influye la mejora en el conocimiento y la formación de los profesionales, y también la mayor precisión de los procedimientos e instrumentos de diagnóstico", comenta Vidriales.

Cómo detectar los síntomas​

Expertos estiman que a partir de los 8 a 12 meses de recién nacido ya se pueden notar algunos signos del TEA. Algunas veces, pueden demorar más en aflorar por ser más sutiles. Lo importante es conocer que un niño con autismo no tiene mucha flexibilidad. Por ejemplo, persisten en rutinas, fuerte resistencia a cambios aunque sean mínimos, juegos repetitivos y estereotipados, etc. 

También existen síntomas muy evidentes de alteración en el desarrollo del niño, como la ausencia de lenguaje a las edades esperadas. Los padres deberán percatarse de esta dificultad para poder ayudar a sus hijos a tener un diagnóstico profesional temprano.

Cómo tratarlo

Primero, es esencial romper las barreras culturales que estereotipan a las personas autistas, como creer que son totalmente aisladas y no quieren contactarse con el mundo exterior. Cerrarles las puertas laborales, de la educación e inclusión es un grave error de la sociedad. 

La familia es la principal fuente de apoyo para todo aquel que presenta el TEA. Esta debe entender que juega un rol fundamental al proporcionar soporte emocional e incentivar a que participen y disfruten de su integración en la sociedad.

Además, al ser personas tan cercanas, tienen mayor facilidad a conocer sus gustos, disgustos, hábitos e intereses. Con esta información, se puede mejorar la calidad de vida de cualquier persona con autismo. Los ayudan a adaptarse a la comunidad en la que viven. 

Diferencias con el Síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger forma parte y comparte características nucleares del TEA, como la dificultad para comunicarse y la flexibilidad de pensamiento y el comportamiento.

A pesar de ser clasificada por la OMS como un diagnóstico específico en 1993, se concluyó en un debate que sus características son las mismas que las del autismo. En lo único que puede distanciarse es en el nivel de desarrollo del lenguaje que tenga la persona. El síndrome de Asperger es menos grave que el TEA.

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