¿Qué sucede cuando vivimos algo muy difícil, doloroso, triste o indeseable? ¿Y qué sucede si tratamos, por todos los medios, de cambiar lo ocurrido, de hacer que desaparezca, que se atenúe, que nos afecte menos, y de pronto, nos damos cuenta de que es imposible? ¿Es saludable continuar en ese mismo camino? ¿No sería, acaso, peor? Para el psicólogo clínico , fundador y director de Sentido - Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio, la respuesta es la ‘aceptación radical’.

Valdivia explica este concepto haciendo un análisis de la coyuntura loca: Hace ya casi un año, vivimos una realidad extrema, agobiante y desconocida. Hemos perdido muchas vidas, hemos visto un sistema de salud colapsar, profesionales agotados, incertidumbre, miedo, falta de control, etc. Y, al mismo tiempo, nuestro país ha sido golpeado de forma más extrema luego de todas las crisis políticas y sociales que han acompañado a la pandemia.

MIRA: Primeros auxilios psicológicos: ¿Cómo sobrellevar la frustración?

Más aún, el inicio de este año ha generado también mucha frustración, tristeza y ansiedad debido a los acontecimientos que siguen ocurriendo en nuestro país. Y, a pesar de que es totalmente válido y normal desear que esto deje de pasar, la verdad objetiva es que gran parte de lo que acontece está fuera de nuestro control, y no hay mucho que podamos hacer al respecto para poderlo cambiarlo

La androginia psicológica se ha asociado con menos síntomas de depresión. (Foto: Getty Images)
La androginia psicológica se ha asociado con menos síntomas de depresión. (Foto: Getty Images)

Es allí cuando nos corresponde tomar una decisión: seguir luchando o aceptar. Seguir luchando implica un desgaste gigante que no sabemos si retribuirá de la manera como deseamos, aceptar resulta ser algo que percibimos como injusto y doloroso. Entonces, ¿qué es aquello que podríamos hacer?

MIRA: Primeros auxilios psicológicos: Ansiedad y depresión laboral durante el COVID-19

La respuesta podría venir del concepto de ‘aceptación radical’ de la terapia dialéctica conductual. Básicamente, implica el aceptar radicalmente aquello que no se puede cambiar. El término ‘radical’ implica que la aceptación debe realizarse sin cuestionar, sin intentar cambiar y sin realizar un cambio de opinión al respecto.

Eso no significa que debamos sentirnos a gusto con dicha aceptación, muy por el contrario, la aceptación radical se utiliza como una habilidad para regular emociones en acontecimientos muy extremos o dolorosos que no podemos cambiar, y que, por tanto, nos obligan a dejar de luchar contra la realidad, pues esta, no cambiará.

Aceptar radicalmente no nos hará felices, ni tampoco hará que las cosas cambien o que sintamos emociones placenteras; lamentablemente, esto no es posible; sin embargo, esta aceptación nos permite estabilizarnos un poco al ya no seguir luchando por lo que se mantendrá estático, así, podemos cambiar nuestra percepción de la realidad e inclinarnos por tomar decisiones más efectivas en nuestro día a día.

ESTE VIDEO TE PUEDE INTERESAR

Caso Vacunagate se resolvería en 90 días

TE PUEDE INTERESAR