Según el Instituto de Salud Mental Honorio Delgado - Hideyo Noguchi, los suicidios se incrementan a fin de año. (Internet)
Según el Instituto de Salud Mental Honorio Delgado - Hideyo Noguchi, los suicidios se incrementan a fin de año. (Internet)

Es más común de lo que cree: celebraciones como la Navidad y Año Nuevo se convierten en estímulos negativos que impactan seriamente a las personas. "Es un contraste difícil de asimilar", explica Rafael Del Busto, psicólogo de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. "Muchos sufren porque no tienen a sus seres queridos, ya sea porque están lejos o fallecieron. En varios casos, hasta los villancicos pueden deprimir", apunta el especialista. También existen otras causas como la situación financiera (no poder comprar regalos a los hijos, por ejemplo), padecer alguna enfermedad grave, vivir solo, en fin. Motivos plenamente humanos y comprensibles.

"Es normal sentirse triste, pero si este escenario se prolonga por más tiempo, es necesario pedir ayuda. Pero también hay personas que se deprimen con intenciones manipuladoras, pues solo quieren recibir cariño y atención de los demás", explica Del Busto. En cualquier caso, hay que observar a la persona cómo desarrolla el cuadro depresivo para tomar las acciones adecuadas.