La negociación entre los padres debe realizarse en privado. (Internet)
La negociación entre los padres debe realizarse en privado. (Internet)

"Algo que me incomoda de mi esposo es que me desautoriza ante mis hijos", dice Noelia (42), madre de dos adolescentes. "No creo que lo haga con mala intención. Lo que ocurre es que tenemos roles distintos: yo soy la que tiene mano dura y él es el permisivo. Cuando yo les prohíbo algo, mis hijos buscan a su papá", agrega.

Situaciones como esta son comunes. Lo cierto es que cuando los papás interpretan roles opuestos, los hijos tienden a crear un concepto erróneo del principio de autoridad y buscan sacar provecho. De hecho, cuando un padre desautoriza a otro, este puede perder el respeto de los chicos.

Por ello, lo ideal es que ambos padres tengan criterios unificados a la hora de educar a los hijos. Es muy importante, sobre todo, que los menores observen que los papás están de acuerdo y que funcionan como un bloque.

La negociación entre los padres es clave. Debe realizarse en privado. Por ejemplo, si un chico de 15 años pide permiso para un concierto o una fiesta, lo recomendable es que ambos papás discutan la decisión que tomarán antes de darla a conocer. Hay que evitar decidir por separado o "tirarse la pelota". Asimismo, frases como "no te preocupes, tú papá no se va a enterar" o "no le hagas caso a tu mamá, anda nomás" pueden ser desacertadas.

CUIDADO

- No es aconsejable que los papás se oculten información y brinden permisos a escondidas con tal de satisfacer a los hijos.