El diésel es muy utilizado por los vehículos europeos. (Bloomberg)
El diésel es muy utilizado por los vehículos europeos. (Bloomberg)

Tras una semana de reuniones, la (OMS) concluyó que los gases que emiten los tubos de escape de los vehículos diésel pueden provocar cáncer en los seres humanos y los colocó en la misma categoría de productos potencialmente letales como el asbesto, el arsénico y el gas mostaza.

En un anuncio que generó temores entre los fabricantes de autos y camiones, la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (), departamento de la OMS experto en oncología, reclasificó los gases de la combustión del diésel desde el grupo 2, de probables cancerígenos, al grupo 1, de sustancias que tienen relación concreta con el cáncer.

Los especialistas, quienes dijeron que su decisión fue unánime y basada en evidencia científica "contundente", instaron a las personas de todo el mundo a reducir su exposición a esos vapores cuando sea posible.

"El grupo de trabajo (especializado) halló que la combustión del diésel es una causa de y también notó una asociación positiva con un mayor riesgo de cáncer de vejiga", indicó el IARC en un comunicado.

Los automóviles diésel son muy populares en Europa occidental, donde tratamientos impositivos ventajosos ayudaron a impulsar los avances tecnológicos y el auge de su demanda.

Fuera del Viejo Continente e India, están prácticamente confinados a los vehículos comerciales, sobre todo debido a la mayor eficiencia del combustible. Aunque también están presentes en trenes, barcos y generadores de energía.