¿Sería capaz de dejar de ver la final de la Copa del Mundo si su pareja se lo pide? Comente en peru21.pe. (USI)
¿Sería capaz de dejar de ver la final de la Copa del Mundo si su pareja se lo pide? Comente en peru21.pe. (USI)

Sí, es probable que hayan pedido vacaciones en esta época –y hasta permisos médicos fraguados– solo para ver los partidos. Pero, vamos, no hay que olvidarse de la mujer amada.

Cada cuatro años, los hombres fanáticos del fútbol sufren un conflicto debido a la llegada de la . Por un lado, son felices con los vibrantes partidos; por otro, deben enfrentarse a sus responsabilidades afectivas.

"Tenemos 10 años de casados. Mi esposo es hincha a morir del fútbol y por culpa de él he tenido que ver los mundiales Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Aun así, no me gusta este deporte", cuenta Fernanda (37). "Pero lo que menos me gusta es que se transforma en un zombie. Se pone muy bobo y terco por la pelota. Para él, lo primero es el Mundial".

"Sí, es normal que este tipo de eventos deportivos cause efectos negativos en las relaciones", afirma Susana Sierra, psicóloga y psicoterapeuta del Instituto Guestalt de Lima. "En muchos casos, más que generarlos, los dejan al descubierto. Aflora el egoísmo, la falta de empatía y otras cosas que, probablemente, se suelen tapar. El Mundial pone a prueba la solidez de la relación", agrega la especialista.

Posibles tácticasSi uno es fanático del fútbol y el otro no, la premisa para evitar conflictos innecesarios es la siguiente: ceder. Ambos tienen que ceder. De otra manera, los problemas estarán a la orden del día.

Sierra recomienda que las mujeres que no saben de fútbol vean una oportunidad para aprender. Que se interesen en el fútbol. La idea no es que se vuelvan expertas de la noche a la mañana, ojo, pero sí que puedan encontrar puntos en común con el ser amado. Un buen recurso es el libro Miss Fútbol, de , un libro breve, didáctico y ameno dirigido a las féminas. "Es una guía para todas las mujeres que quieren saber por qué el mundo pierde la cabeza cada cuatro años por el fútbol", dice la contraportada.

El consejo para los hombres: no sean insensibles ni fundamentalistas. Sí, el Mundial se vive cada cuatro años. Sí, es probable que hayan pedido vacaciones en esta época –y hasta permisos médicos fraguados– solo para ver los partidos. Pero, vamos, no hay que olvidarse de la mujer amada.

"Tienen que decirse las cosas: conversar, negociar, conciliar. Hay que establecer límites, exponer razones, comprenderse. Es cuestión de coordinar horarios, hacer sacrificios o, en el mejor de los casos, compartir juntos una afición. Sin embargo, es también una oportunidad para evaluar aspectos fundamentales", dice la especialista.

"¿Es un partido de fútbol más importante que un compromiso con la pareja? La respuesta servirá para medir el nivel de madurez de la persona", precisa Sierra. Lo ideal es que, al final del torneo, ninguno sienta que ha perdido algo en la relación.

TENGA EN CUENTA

- "El Mundial no es un 'enemigo' exclusivo de las mujeres. Hay hombres que no disfrutan el fútbol, pero sus novias o esposas sí. He tenido varios casos de este tipo", afirma la psicoterapeuta Susana Sierra.

- La primera rueda de Brasil 2014 dura hasta el 26 de junio. A partir de entonces, la intensidad baja: se jugarán quince partidos en dos semanas.

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