La leyenda del nacimiento de Jesús cuenta que fue en Israel, en un pesebre, rodeado de animales y adorado por tres reyes del Oriente que le regalaron oro, incienso y mirra.

En nuestro país, un grupo de artistas ha querido representar cómo habría sido este acontecimiento en sus respectivas regiones.

El pretexto fue el X Concurso Nacional de Nacimientos. Allí se pueden apreciar pesebres inca, hechos de arcilla y vidrio; selváticos, fabricados con pancas; del altiplano, tejidos con fibra de alpaca; costeños, elaborados con algodón de Lambayeque, entre otros.

Ni qué decir de los clásicos retablos ayacuchanos. Destaca La Caja de Resonancia, un pesebre tallado dentro de una guitarra, en el que se representa el nacimiento del Niño Jesús del distrito de Vinchos, en la provincia de Huamanga.

También llama la atención el mate burilado de la huancaína Kania Seguil, que ha tallado con punzón la historia del nacimiento de Jesús. La muestra va hasta el 4 de enero en la galería Pancho Fierro de Lima.

Martín Sánches Jorges (msanchez@peru21.com)