Para evitar juicios y prejuicios, dialogue con sus hijos. A fin de cuentas, solo se trata de música. (Internet)
Para evitar juicios y prejuicios, dialogue con sus hijos. A fin de cuentas, solo se trata de música. (Internet)

Una queja común de muchos padres de hoy es la siguiente: "No me gusta la música que escucha mi hijo". A decir verdad, no es un problema nuevo. Sucedió en la época de , sucede ahora con los Wachiturros.

Lo cierto es que esta situación puede convertirse en un conflicto que termine deteriorando las relaciones familiares. ¿Qué hacer al respecto? "Los padres no pueden controlar los gustos de los hijos", asegura la psicoterapeuta Lucy Ibáñez. "En vez de prohibir que los hijos escuchen determinado tipo de música, deben buscar espacios para comunicarse y comprenderse. La crítica o la sanción no es útil en estos casos", agrega la especialista.

Una buena estrategia consiste en que los padres se involucren con la música de sus hijos. Por ejemplo, pueden preguntarles qué estilos les gustan, por qué les gustan, cuáles son sus bandas y canciones favoritas.

"Así podrán investigar más y descubrir si, en efecto, hay contenido ofensivo o inapropiado que sea preocupante. También sería bueno que los padres presenten más opciones a los hijos, de modo que amplíen su mundo musical y aprendan a discernir y reflexionar por sí mismos", anota Ibáñez.