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La mastectomía preventiva, que consiste en la extirpación de uno o ambos senos, puede reducir hasta en 90% el riesgo de desarrollar en mujeres con alta o moderada predisposición a padecer este mal, explicaron hoy médicos especialistas.

Al referirse , quien se practicó dicho procedimiento, Vicente Vargas Egas, ginecólogo oncólogo de , dijo que la mastectomía preventiva solo debe practicarse en mujeres con estudios genéticos positivos para el gen BRCA1 o BRCA2, o cuando presentan lesiones mamarias premalignas.

Según el especialista, antes de realizarse esta cirugía es importante que la paciente dialogue con su médico sobre los riesgos que tiene de padecer cáncer de mama, sobre el procedimiento quirúrgico y sus posibles complicaciones, así como sobre otras opciones para prevenir este riesgo.

TIPOS DE INTERVENCIÓNPrecisó que existen dos tipos de mastectomía preventiva: la mastectomía profiláctica total, que consiste en la extirpación de la glándula mamaria, la areola y el pezón, pero preservando el resto de la piel de la mama; así como la mastectomía subcutánea que permite preservar además de la piel, la areola y el pezón.

"Sin embargo, cuando el riesgo de padecer cáncer de mama es alto lo recomendable es realizar una mastectomía total, ya que con este procedimiento se extirpa mayor tejido con lo cual se brinda mayor protección frente al riesgo de desarrollar cáncer en cualquier tejido que haya quedado en el seno", expresó.

FACTORES DE RIESGOVargas señaló que los factores de riesgo para que una mujer pueda sufrir de cáncer de mama son, cáncer de mama previo en uno de los senos, antecedentes familiares de cáncer de mama (madre, hermana o hija que haya tenido cáncer sobre todo antes de los 50 años), antecedentes familiares de cáncer de ovario y cambios o mutaciones de ciertos genes (BRCA1 o BRCA2).

Otros factores de riesgo son presencia del carcinoma lobulillar in situ, microcalcificaciones difusas e indeterminadas o senos densos y haberse realizado una radioterapia al pecho o a los senos antes de los 30 años (incluyendo el tratamiento para linfoma de Hodgkin).

"Los estudios sobre este tema señalan que la mastectomía preventiva puede reducir en casi 90% la posibilidad de sufrir cáncer de mama en mujeres con moderado y alto riesgo de padecer esta enfermedad, pero esta protección no es total ya que el tejido mamario también puede estar presente en la axila, por encima de la clavícula e incluso en el abdomen, por lo que es imposible que pueda ser extirpado en su totalidad", dijo.

Este procedimiento también puede presentar complicaciones como hemorragias e infección, así como causar efectos psicológicos en la mujer debido a un cambio en la imagen corporal y la falta de funciones normales de los senos.

Por ello, en casos en que la mujer ha optado por hacerse una mastectomía preventiva es recomendable realizarse también una reconstrucción de las mamas para restaurar la forma del seno.

"Otras alternativas de prevención menos radicales que la mastectomía pueden ser la vigilancia de la paciente con mamografías, exámenes regulares y examen clínico de mamas, y autoexamen de mamas, así como limitar el consumo de alcohol, dieta baja en grasa, realizar ejercicios físicos de manera regular y evitar el uso de hormonas para la menopausia", agregó.