Para poder definir la ubicación de tu huerto, piensa primero en la estructura de tu vivienda. (Foto: Difusión)
Para poder definir la ubicación de tu huerto, piensa primero en la estructura de tu vivienda. (Foto: Difusión)

Cultivar tu propio huerto pude ser muy beneficioso porque tendrás alimentos de primera mano y dedicarle tiempo se convertirá para ti en un actividad relajante.

Según explica el ingeniero ambiental Freyre Pedraza de la plataforma , al cultivar tu propio huerto estás creando zonas verdes y contribuyendo con el cuidado del medio ambiente.

Sin embargo, muchas veces pensamos que para tener un huerto hay que tener un alto presupuesto, pero no es así y puedes comprobarlo creado tu propio espacio verde.

1. Identifica el lugar. Para poder definir la ubicación de tu huerto, piensa primero en la estructura de tu vivienda; si tienes a tu disposición un patio, una azotea, terraza, tragaluces o interiores. Considera que sea un espacio iluminado y donde el drenaje del agua no sea un problema.

2. Habilita espacios con contenedores. De no contar con un patio, se tendrá que fabricar o elaborar contenedores para sembrar, para ello podrás ayudarte de cajas de frutas, maceteros, o jardineras; también, existen mesas de cultivo y escaleras de cultivo.

Es importante que todo contenedor este forrado. Para ello puedes usar una tela como el yute, o rehusar cualquier plástico. Es importante hacer agujeros en la tela o plástico, los que servirán para el drenaje de agua.

Evita que los contenedores tengan contacto directo con el suelo, en la medida de lo posible hay que procurar tener un soporte de suspensión (no necesario, pero evitará la pudrición de la madera y la humedad en el piso).

3. Prepara el sustrato. Hazlo con tres componentes. tierra de jardín, humus de lombriz (un poderoso abono para plantas) y perlita. Tanto al humus como a la perlita la puedes encontrar a muy bajo costo en viveros o tiendas de venta de artículos para jardinería de cualquier tienda por departamentos.

El sustrato es la tierra preparada para nuestro cultivo, y esta debe contener: 60% de humus de lombriz y/o compost, 20% de arena de río o piedra volcánica (perlita y vermiculita) y 20% restante de tierra de jardín.

Esta composición mezclada se debe agregar en los contenedores, para ello antes se debe colocar una base de canto rodado (piedra redonda de río) o en su defecto arlita (arcilla cocida y en bolitas, muy ligera). Esta base ayudará al drenaje.

4. Siembra de Plantas. Existen 3 tipos de plantas indispensables en un huerto agroecológico: las aromáticas, quienes nos defenderán de la sobrepoblación de insectos plaga, las flores, para atraer a los polinizadores y las hortalizas.

Estas últimas nunca sembrarlas de un solo tipo sino combinarlas, por ejemplo: lechugas, zanahorias, arveja y tomate en una misma zona. Considerar también que las hortalizas que desarrollan fruto (tomate, pepino, ají) necesitan mayor cantidad de horas luz y el resto de las hortalizas de hojas, tallo o raíz pueden desarrollarse con menos horas de luz

Puedes obtener semillas de los restos de cocina, como las del tomate, ají, calabaza, diente de ajo y papa. Otras podrás encontrar fácilmente en los viveros. Para poder sembrarlas recuerda hacer un hoyo dos veces el tamaño de la semilla, colocar 3 semillas por hoyo, cubrirlas con tierra y regar. A los 15 días verás que tus nuevas hortalizas han empezado a germinar

5.- Riego y labores de cuidado. Un huerto necesita de atención, cada 15 días podemos remover un poco el suelo para evitar la compactación, además es recomendable medir la cantidad del agua de riego, pues es preferible regar poco a excederse.

Para ello se debe tocar la tierra, pues el color oscuro puede ser engañoso. Además, para mantener la humedad por más tiempo se puede colocar una cobertura sobre la tierra de hojas secas, cartón o viruta.

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