(Perú21)
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Carlos es un chico de 21 años muy atractivo. Se roba los suspiros y las miradas de las chicas de la universidad. Tiene una talla perfecta y un cuerpo atlético envidiable. Es amiguero, divertido, sencillo, pero muy relajado en los estudios. Ha repetido dos ciclos académicos. Él dice que sólo va a la universidad para hacer amigos y relajarse porque no tiene necesidad de trabajar ya que sus padres le dan de todo.

Hace un año lleva una relación amorosa con Katty, quien es la envidia en la universidad. "Te has sacado la lotería", le dicen sus amigas. La relación marcha muy bien ante los ojos de todos. La pareja se ve muy feliz y no se pierde ninguna reunión.

Sin embargo, por la cabeza de Katty pasan muchas interrogantes. Cada vez que está sola en su habitación, ella analiza a su enamorado antes de quedarse dormida. Además, se proyecta a un futuro si llegara a formalizar con Carlos y piensa cómo sería su vida al lado de él. Si bien es amoroso y muy divertido, lo que la atormenta es que no le ve un futuro profesional pues vive confiado en que nunca le faltará dinero gracias a sus padres.

La pareja cursa el quinto ciclo de Administración de Empresas y Carlos podría reprobar una vez más, pero ese es un tema que a él no le quita el sueño. Katty, por su parte, le ha pedido que estudie e, incluso, le ha ofrecido su ayuda.

Pero Carlos le responde que ese es un tema que solo le incumbe a él y que ella no debe preocuparse.

"Mi amor, tienes que empezar a tomar la vida en serio. Tienes que madurar. Tus padres no van a vivir siempre. Debes aprender a valerte por ti mismo y a no depender de tu familia", le insiste Katty. Estas palabras parecen haber ofendido a Carlos y, ahora, Katty no sabe qué hacer porque está muy enamorada de él. No sabe si seguir con la relación o terminarla.

CONSEJOPara la doctora Gilda Cancino Fernández, especialista en psicología clínica y educativa, en casos similares a los de Katty solamente quedan dos caminos. El primero es que si está enamorada de aquella persona, debe ayudarla a que reciba terapia psicológica pues tiene una visión equivocada de la vida.

El segundo –y el más extremo– es que tiene que dar un paso al costado con el dolor de su corazón. Si ella se proyecta en un futuro conyugal con esa persona, no le espera nada alentador.

DATOS

- La especialista sostiene que cambiar el pensamiento de un joven como Carlos es un proceso largo.

- En casos como el de este joven, la enamorada cumple un papel muy importante en la terapia de ayuda.

- Las separaciones son dolorosas, pero hay casos en los que son necesarias.