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PRISIÓN CASUAL"Por curiosos, se nos antojó comprar esposas en un sex shop", confiesa Geraldine (28). "El punto es que se me ocurrió esposar a mi enamorado a la cama y empezar a hacerle masajes. En ese trance, me dan ganas de ir a orinar. 'Ya vuelvo', le digo. Fui al baño. Cuando me estoy lavando las manos, escucho un golpe fuerte. Al regresar, veo que la puerta del cuarto está cerrada. Intento abrirla y nada. ¡Estaba con seguro! Resulta que el viento estaba tan fuerte que pudo cerrar la puerta. Mi enamorado estuvo una hora ahí dentro, hasta que encontré la llave".

GOLPE INVOLUNTARIO"Creo que lo típico son los golpes, ¿no?", señala Gabriela (25). "En mi caso, un ex mío ya era demasiado torpe. Siempre terminaba con moretones cada vez que lo hacíamos. No era un 'pegalón', ojo, simplemente no controlaba bien su cuerpo. Lo más bravo era cambiar de posición: dos rodillazos y un cabezazo, mínimo. Era terrible".

CALAMBRE INOPORTUNO"Mientras practicaba la pose de la cucharita con mi pareja, sentí un tirón en la parte posterior de la pierna", recuerda Fernando (35). "No le hice caso y seguí. A los pocos segundos sentí otro tirón tan doloroso que poco me faltó para lloriquear y revolcarme como futbolista lesionado. Fue un calambre de aquellos".

PARTIDO CANCELADO"Estuve saliendo buen tiempo con una administradora divorciada. Un 14 de febrero planeamos algo especial, tú sabes", cuenta Ramiro (53). "Compré mi pastilla azul, como el viejito del comercial de la farmacia, y mi 'bombón' tenía un baby doll espectacular. Cuando estábamos a punto de 'arrancar el partido', ella recibió una llamada de su sobrino. Resulta que al hermano se lo estaban llevando de emergencia a la clínica para operarlo de la vesícula. Así que ella tuvo que salir volando. Me dejó, como se dice, con los chimpunes puestos".

TANTRA MUY FOGOSO"En un programa vi que el sexo tántrico te ayudaba a tener orgasmos poderosos", dice Rosa (32). "Hablé con mi esposo y le gustó la idea. Nos informamos sobre el tema, buscamos todo para armar el ambiente. Ya en nuestra sesión tántrica, una vela se cayó y empezó a quemar la alfombra. ¡Qué horror! ¡Íbamos a morir achicharrados en un 'dantesco incendio' como dicen los diarios! Por suerte, mi esposo buscó el extintor y apagó todo. Sí, mi experiencia en el sexo tántrico fue candente".

DATOS

- Los errores en la cama no deberían ser motivo de conflicto. Al contrario, tómenlos con buen humor.

- No tenga miedo de equivocarse. La presión por rendir bien y estar a la altura, muchas veces, hace que las personas tengan dificultades para alcanzar un orgasmo.