El dinero sí puede comprar la felicidad, según profesor de Harvard. (Getty Images)
El dinero sí puede comprar la felicidad, según profesor de Harvard. (Getty Images)

A menudo hemos escuchado que el dinero no puede comprar la felicidad, pero después de leer esta nota tal vez lo pienses dos veces. Un erudito de la Universidad de Harvard, especializado en la ciencia de los gastos, tiene un punto de vista peculiar.

Según Michael Norton, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, "las personas realmente gastamos menos de lo calculado en las cosas que nos hacen más felices".

Generalmente, las personas se sienten más felices cuando gastan su dinero en experiencias y no cuando compran objetos. A pesar que la experiencia sea temporal y los objetos sean duraderos, los recuerdos siempre sobreviven en el tiempo.

A diferencia de realizar una actividad con un objeto como un celular, tablet o televisor, que normalmente se hace de manera individual; cuando alguien está de vacaciones se convive con familiares y amigos, se conocen nuevos lugares, se aprenden cosas nuevas y crean nuevos recuerdos. Lo mismo ocurre con las experiencias relativamente baratas, como salir a cenar con los amigos.

FELICIDAD INCLUSO ANTES DE EXPERIMENTAR ¿No te ha pasado que días antes de tu experiencia planeada — cita o viaje — empiezas a producir una ansiedad cargada de emoción? De hecho, el día más feliz para las personas que salen de vacaciones es el día antes del viaje, no el viaje en sí, dice Norton, en declaraciones recogidas por .

Después, una vez que la experiencia terminó, la gente suele recordar los momentos felices, lo que crea una colección de recuerdos optimistas.

"Años más tarde, la exnovia o exnovio que causó molestias durante la luna de miel ya ha sido olvidada para siempre", contó Michael Norton durante la conferencia Dealbook realizada en Nueva York en noviembre.

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