Este domingo se celebra el Día del Pisco. (USI)
Este domingo se celebra el Día del Pisco. (USI)

Por Gonzalo Pajares (gpajares@peru21.com)Cholo Matías. Si la perfección pisquera existe, esta tiene nombre y apellido: Cholo Matías, pisco creado por el que en vida fue un pisquero mayor iqueño, Matías Grados. Su albilla es una joya que deslumbra y no por sus 'destellos', sino por su sobriedad y elegancia. Y si quieres descubrir a qué sabe un perfume, pídeselo el Cholo Matías Torontel. Ya quisiera el Chanel N° 5 tener tanta clase.

De venta en PiscoBar (Petit Thouars 5390, Miraflores).

Don Amadeo. Alberto Di Laura es un pisquero entrañable instalado en Quilmaná, Cañete. Emociona verlo destilar su pisco: horas de horas sentado al lado de su alambique, convirtiéndose en mago, en un alquimista mayor, uno capaz de transformar la sangre de Cristo –porque el pisco se prepara con mosto de vino– en plata que se bebe.

Sus 'especialidades' son el mollar (si encuentra un mosto verde sabrá a qué sabe la felicidad) y el Italia, pura fragancia con carácter.

De venta en Almendariz (cuadra 8 de Conquistadores, San Isidro).

Torre de la Gala. Pisco arequipeño con el bronco carácter mistiano. Torre de la Gala es un piscazo de altura, tan bien logrado que hasta sus cepas 'no aromáticas' perfuman la vida y, claro, la alegran. Su quebranta maravilla, su torontel emociona, su moscatel embruja y su acholado conquista. Si no lo has probado, no has vivido (ni bebido).

De venta en PiscoBar (Petit Thouars 5390, Miraflores).

Inquebrantable. Joya mayor de ese tremendo pisquero que es Pepe Moquillaza. Este es un pisco como los de antes, con la personalidad amable y un tanto agreste de los iqueños de verdad. Al beberlo uno comprueba que, como los grandes destilados que existen en el mundo, el pisco es de boca antes que de nariz, porque la nariz puede engañar, pero la boca –transformada en beso que se bebe–, jamás. ¿Su cepa? La quebranta, obvio. Prohibido para espíritus insensibles.

De venta en Almendáriz (cuadra 8 de Conquistadores, San Isidro).

Ferreyros. Guillermo 'Memo' Ferreyros es uno de los iqueños que más ha hecho por el pisco. Cuando la adulteración campeaba, él impuso su marca y lo convirtió en referente de calidad. Y, felizmente, ha sabido mantenerla: su quebranta y su acholado son buenos referentes de lo que es un pisco logrado. Ah, los capitanes preparados con su acholado son una invitación al festejo más distinguido.

De venta en vinotecas y supermercados.

La yapa: Tres Generaciones (Ica) y Biondi (Moquegua) son otros referentes de las posibilidades de nuestras cepas pisqueras cuando son bien trabajadas.

El albilla de Tres Generaciones deslumbra.

El Italia de Biondi ya está en la categoría de clásico.