(Reuters)
(Reuters)

Astrónomos creen haber descubierto el mayor agujero negro jamás observado, un monstruo con una masa equivalente a 17,000 millones de veces la de nuestro Sol, escondido en el centro de una lejana galaxia.

Este agujero negro es tan gigantesco que representa el 14% de la masa total de su galaxia, frente a solo un nivel habitual de 0,1%. Se trata de una proporción tan elevada que podría obligar a los especialistas a revisar sus teorías sobre la formación de las galaxias.

El monstruo 'NGC 1277' está situado a 220 millones de años luz de nosotros, en una galaxia diez veces más pequeña que nuestra Vía Láctea.

La 'boca' del agujero negro es enorme: once veces más larga que la órbita del planeta Neptuno alrededor del sol.

"Es de verdad una galaxia insólita", resumió en un comunicado Karl Gebhardt, de la Universidad de Texas en Austin.

Los agujeros negros son las fuerzas más poderosas en nuestro universo, creando un campo gravitacional tan intenso que incluso la luz no puede escaparse.

Un agujero negro de masa estelar se forma cuando una estrella muy enorme implosiona al final de su vida. Puede entonces seguir creciendo, devorando otras estrellas o fusionándose con otros agujeros negros, lo que ha creado a veces estos agujeros negros supermasivos que ocupan el centro de las galaxias.